Esta semana se cumple justo un año de la última comparecencia de Victoria Azarenka en un partido profesional. La bielorrusa disputó Roland Garros 2016 pero no pudo pasar de la primera ronda ante Karin Knapp (6-3, 6-7, 4-0 y retirada) debido a unos problemas físicos que finalmente se acabarían juntando con una noticia de mayor agrado como fue su embarazo. Ahora ya como madre y tras doce meses de espera, Vika por fin ha decidido volver a vestirse de corto en el próximo Mallorca Open, pero antes, la de Minsk estuvo presente en París para disfrutar del Kids Day junto al resto de sus compañeros.
"Fue increíble. Estaba un poco nerviosa ya que, en realidad, al llegar allí pensé que debía golpear esos objetivos y me dije: 'Oh, Dios mío, delante de toda esta gente' (risas). Pero una vez que entré en la cancha me sentí como en casa, me sentí muy feliz de estar allí en ese momento”, afirmó la ex número 1 del mundo en declaraciones a la WTA.
"Para mí esto no representa un regreso, es más como una segunda parte en mi carrera”, analiza la de 27 años. “Es diferente, simplemente eso, lo siento así. He estado entrenando pero tengo que salir a jugar, necesito salir a jugar partidos, necesito estar en frente de la multitud, por ello estoy feliz de voy a empezar a jugar en unas pocas semanas. Antes de empezar a practicar quería asegurarse de que pudiera lograr algunos de los objetivos que me he estado marcando en el entrenamiento. Por eso nos estamos entregando en pistas duras, nos dan una gran cantidad de tiempo para trabajar”, reconoce la doble campeona del Open de Australia.
“La maternidad me ha hecho ver los partidos de tenis de un modo menos grave y la verdad que es un punto que me gusta. Me encanta jugar y esa es la única razón por la que estoy jugando de nuevo. Si no estuviera encantada, seguro que no habría vuelto", añade una Vika que pondrá el contador a cero desde el inicio en la gira de hierba, donde competirá en el Mallorca Open y más tarde en Wimbledon.
En París, aunque de manera fugaz, ya se ha quitado la espina de pisar la Philippe Chatrier y conectar con la grada. "Vine aquí para una de las bodas de mi mejor amigo y mientras tanto pensé: 'Bueno, no estaría mal estar presente en el Kids Day’. Por suerte el torneo siempre ha sido muy bueno conmigo y no quería darles la espalda, además de que me encanta el Kids Day desde siempre”, subrayó la reciente mamá. “No tienes esa presión de la rutina, en la debes irte a dormir a una hora determinada, comer en el momento justo o recuperarte luego”.

