Ernests Gulbis: “Pararé cuando vea que el tenis ya no me convierte en mejor persona”

El letón, que acumula un año completo sin victorias oficiales, dejó unas declaraciones donde habla de su momento deportivo y también el personal.

El tenis es un deporte tan exigente que apenas te puedes despistar durante un par de semanas en el camino al éxito. En el caso de Ernests Gulbis, son ya doce meses los que acumula de sinsabores y frustración. El que fuera número 10 del mundo hace tres años no gana un partido oficial desde Roland Garros 2016, círculo que ha cerrado este lunes en París con una nueva derrota en primera ronda ante Marin Cilic. Malas sensaciones en lo que se refiere a lo puramente deportivo pero realmente buenos en lo que respecta a la situación personal del jugador.

"Empecé a jugar puntos hace sólo tres días y esto fue lo mejor que he podido hacer en estas circunstancias". Estas fueron las palabras de Gulbis tras despedirse en el debut de su undécima participación en el segundo Grand Slam de la temporada. Una parada que no se pierde desde su primera vez en 2007 y donde se llegó a colar hasta las semifinales en 2014, torneo que confirmaba el potencial del letón y que, de paso, colocaba su nombre junto a las otras nueve mejores raquetas del planeta. Mucho ha llovido desde entonces y pocas buenas noticias entre gotas.

"Es desalentador cuando uno se ve a sí mismo en este ranking, un lugar donde uno no quiere estar, pero bueno, no es una tragedia. Lo más importante para un hombre o una mujer es encontrar el verdadero amor, un socio para compartir el resto de tu vida. El matrimonio está más allá de cualquier cosa. Ahora mismo estoy muy feliz, muy en paz conmigo mismo”, resuelve el actual número 230 del mundo en palabras recogidas por Associated Press. Y es que desde entonces, Ernests ha sumado nueve victorias en la segunda parte de 2014, once en 2015, siete en 2016 y ninguna en 2017. Las lesiones intermedias en su pantorrilla y en su muñeca tampoco han ayudado a solventar la situación de crisis.

"Tan pronto como entienda que ya no puedo ganar nada haciendo esto, entonces seré el primero en dejar de hacerlo. No estoy haciendo esto para ganar dinero o popularidad. Sé que ahora mismo esto me hace un hombre mejor, jugar al tenis y superar estas situaciones tan complicadas. El tenis es un instrumento, cuando vea que ya no me ayuda más para convertirse en un hombre mejor, entonces pararé", descubre el hombre que saldrá lejos del top500 después de no defender los octavos de final del año pasado.

La situación es casi insostenible para un hombre sobre el que siempre ha coexistido un ambiente de polémica en cada paso que daba. Falta de actitud, poca ambición, exceso de facilidades y poco amor por su trabajo fueron siempre algunas de las cosas que se le echaron en cara a Ernests. Sin embargo, cuando quiso jugar, siempre demostró ser un tipo más que válido. ¿Qué le espera en plena madurez? ¿Hacia dónde se dirigirá su carrera cuando cumpla los 29 en agosto? Seguramente, ni él mismo lo sepa.

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