Está en un bache, puede que uno de los últimos, y lo asume con naturalidad. David Ferrer es consciente de la edad que tiene y de que ya queda poco para la retirada pero afirma estar en paz consigo mismo y con ganas de recuperarse al 10% de sus problemas físicos y decidir cuándo retirarse. Lo cuenta en una reciente entrevista para el diario Marca.
Ferrer explica de entrada los problemas de lesiones que ha tenido esta temporada. "Es verdad que he tenido problemas en el tendón de Aquiles. Empecé con problemas en el codo y después en el tendón de Aquiles. Estoy viajando más con mi nuevo fisioterapeuta y estoy mejor en este aspecto. Es parte del desgaste que llevo de tantos años y forma parte de mi carrera. Estoy intentado aceptar la situación y la llevo mejor de lo que esperaba. Estoy tranquilo conmigo mismo. Creo que puedo mejorar".
La ilusión es algo que Ferrer aún no ha perdido, es lo que le mantiene en competición. "No, porque no he jugado cómo querría. Mentalmente me ha costado un poco y no he hecho el tenis que yo quería haber hecho. Pero ahora soy un nuevo David y quiero empezar de nuevo con el ranking que tengo. Tengo mucho más a ganar que perder y eso me puede ayudar".
A esta edad, Ferru sí que ha experimentado lo que cuesta recuperarse de las lesiones. "Sí que cuesta más, sobre todo porque tienes que cambiar de hábitos. Tienes que dosificarte, descansar más y eso es lo que más me cuesta. Este año no he podido mantener el nivel que yo quería porque no he aceptado hacer cosas nuevas en lugar de las de antes".
Preguntado sobre si ve el final cerca con estos resultados, Ferrer no tiene problema en reconocerlo. "Sí, está más cerca, es obvio. Cuando tienes 35 y los resultados no son los que uno espera el final está más cerca pero eso a mí no me da miedo. Lo que quiero es ser competitivo y dejar el tenis cuando vea que no me llena al 100%. Quiero decidirlo yo, no que el tenis lo decida por mí. Quiero disfrutar estando bien conmigo mismo. Es el objetivo. En función de cómo termine el año se verá cuál es el objetivo de cara a 2018".
Por último David mira hacia Nadal y Federer, reinventándose en 2017. "Antes de Montecarlo ya estaba a un grandísimo nivel. Hizo final en Miami, final de Australia, está jugando muy bien con su derecha y me alegro por él y por todo su equipo. Es un ejemplo en todo. Y claro que es capaz de seguir ganando pero es que el año pasado también era capaz. Pero se lesionó en la muñeca. Para mí era el máximo favorito a ganar en Roland Garros (...). Y Roger ha sabido descansar más y también ha cambiado la manera de jugar. Está jugando más agresivo, no tan físico. Hay que copiar cosas. Cada tenista tiene su patrón pero claro que hay que mirar lo que hacen Federer y Rafa porque se han reinventado y han evolucionado".

