Motivado, alegre, intenso y desafiante. Así se está mostrando Nicolás Almagro en uno de sus torneos fetiches y del que salió triunfador hace justamente un año. El tenista murciano parece ver la luz al final del túnel, después de atravesar una odisea en forma de lesión y, sobre todo, incapacidad para recuperar su mejor nivel. El que fuese Top ten es un ganador nato y quiere volver a vibrar sobre la pista como ya lo hiciese en Barcelona. No hay mejor noticia para llegar a Roland Garros que haciendo un buen papel en Estoril. Hoy en su estreno, Almagro consiguió vencer por un contundente 6-3 y 6-2 al francés Benoit Paire en un encuentro que se alargó a los 52 minutos de juego. El español se medirá en segunda ronda al portugués Gastao Elías que en el día de ayer venció al tunecino Malek Jaziri.

