Es el hombre del momento. Ganar al número 1 del mundo no es algo que se haga habitualmente, y mucho menos con el buen hacer y las sensaciones de grandeza que desprendió el juego de Dominic Thiem en las semifinales del ATP 500 Barcelona Open Banc Sabadell 2017. Tras un partido más de dos horas y de una tremenda intensidad, el austriaco compareció ante los medios de comunicación con el orgullo de haber cuajado un triunfo que puede ser un punto de inflexión en su trayectoria esta temporada.
"Es mi primer triunfo del año sobre tierra batida contra un top-10 y el mejor partido que he jugado en esta temporada. Ha sido un encuentro en el que he evolucionado mucho mentalmente, un gran paso adelante", resumió Thiem con una marcada sonrisa en la cara, antes de analizar en profundidad el partido contra Andy Murray. "El cambio en el partido se produjo en el 3-3 del segundo set, donde he perdido agresividad. Me encogí en los momentos importantes de ese parcial pero pude reaccionar en la tercera manga", afirmó categórico un Dominic que dio gran relevancia a los intangibles, a la faceta mental que dirime estos duelos tan igualados.
[getty:674799260]
Cuestionado sobre su gran estado de forma físico, el austriaco dejó unas curiosas declaraciones al afirmar que tan solo había dejado de "comer mierda", antes de aclarar que cambió la alimentación en 2015. "Solo tomo postres una vez a la semana y no mucho azúcar", desveló un hombre forjado con duros entrenamientos en el bosque. A pesar de ello, Thiem considera la gestión de las emociones como el gran diferencial para el éxito. "La experiencia es lo único que ayuda a mejorar en situaciones de estrés. Creo que las llevo mejor que el año pasado".
Toda una declaración de intenciones de un hombre en tendencia ascendente y que medirá sus fuerzas contra Rafael Nadal en la final del torneo barcelonés. "Él es el gran favorito siempre sobre tierra batida. Será un honor para mí jugar contra él y un desafío luchar contra dos de los mejores del mundo en días consecutivos", afirmó un hombre que no dudó en analizar el juego de Rafa sobre polvo de ladrillo. "Jugarle a la derecha es difícil porque la tiene muy buena. Ahora le veo con más confianza así que tendré que ser yo quien domine", declaró el noveno mejor jugador del mundo según dicta el ranking ATP.
[getty:674799264]
Dominic Thiem se destapa como un jugador nacido para triunfar en tierra batida y candidato a hacer algo grande en Roland Garros. "Es el torneo más importante para mí de cada año". Pero antes puede hacerse con el histórico trofeo Conde de Godó. Para ello tendrá que derrocar al rey de la tierra batida en su propia casa, en su propia pista. El desafío no puede ser mayor, pero el premio tampoco: la gloria.

