Muchas voces se han elevado en el tenis femenino y alguna que otra en el masculino en torno al polémico tema de equiparar lo más posible los premios en el tenis entre hombres y mujeres. Una larga batalla en la que las mujeres han ido poco a poco ganando terreno, aunque en general siguen lejos de estar al nivel económico en cuanto a premios. La suiza Timea Bacsinszky, ex 'top ten', ha hablado precisamente a contracorriente de esta tendencia, bajando en cierta manera la bandera y abogando por una visión más práctica y conformista.
La semifinalista en Roland Garros en 2015 ha expresado su visión de este tema para el medio NZZamSonntag en el que no oculta la realidad de la desigualdad que sigue existiendo entre el tenis masculino y el femenino. "Los primeros 50 jugadores del circuito masculino al final del año ganan mucho más dinero que las 50 primeras del circuito femenino. Y esto es porque los premios son menores, pero también porque existen muchos menos torneos femeninos", asume la helvética.
Bacsinszky se ha mostrado cansada de esta pelea que tanto tiempo dura. Según sus palabras, no le mueve tanto el ganar más y más sino el poder dedicarse a su gran pasión que es el tenis. "Algunas jugadoras están muy centradas en eso, pero a mí no me gusta estar peleando por ello todo el tiempo. En lo que se refiere al dinero, no soy demasiado feminista. Amo mi profesión. No me gusta eso de la búsqueda de más y más dinero, de tener más y más posesiones. Si tienes un apartamento, quieres una casa y eso va a más y más. Creo que deberíamos estar contentos con lo que tenemos", aboga la suiza, esgrimiendo una actitud que choca bastante con lo que suele estilarse en el circuito.
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Si bien Timea es bastante laxa a la hora de reclamar mayor igualdad en cuanto al dinero, si es más reivindicativa en cuanto al tema de la popularidad y el reconocimiento por los méritos hechos. Así se expresa en relación a esto: "Está claro que la gente conoce bien a las que están entre las 20 primeras. Pero hay gente que no sabe que Martina Hingis sigue jugando al tenis. Y eso que hemos ganado juntas la medalla de plata en dobles (en los Juegos de Río). Es extraño", reconoce la suiza. "Si Roger Federer se lesiona, por supuesto que todo el mundo en Suiza lo sabe. Yo estaba en el top 10, pero en el extranjero casi nadie me reconocía. Era una don nadie", admite Bacsinszky. Esa, la pelea por la popularidad y el seguimiento, por equipararlos con el tenis masculino, es la verdadera lucha que el tenis femenino debe seguir librando.

