Solo lleva dos meses parado pero ya se hace un mundo. Se echa mucho de menos al gerundense Tommy Robredo, uno de los viejos rockeros del tenis, que a sus 34 años (en mayo 35) no tira la toalla y quiere seguir luchando en las pistas como siempre lo ha hecho. Esta semana vuelve a la acción en el ATP de Buenos Aires, un torneo que sabe lo que es ganarlo. El Periódico ha charlado con él en la semana previa y Tommy ha contado detalles de su recuperación y su nueva reincorporación al circuito.
Merced a su ranking protegido que le mantiene en el puesto número 56 podrá jugar el cuadro final del Argentina Open. Si bien su clasificación real bastante más cruda. Ni más ni menos que en la posición 502 se encuentra el que llegara a ser quinto mejor jugador hace ya una década. Desde 1999, cuando entrara en el circuito, no había caído tanto el genial tenista de Olot. Las lesiones han lastrado enormemente en los últimos años sus andares por el circuito. No hace tanto, el catalán brillaba, ya pasada ampliamente la treintena, con victorias de gran prestigio ante Federer (US Open 2013) o ante Djokovic (Cincinnati 2014). En 2014 firmaba su última gran temporada con esas memorables finales ante Andy Murray en Shenzhen y sobre todo en Valencia.
Tan sólo disputó ocho partidos el año pasado. Problemas en el codo y más tarde en los pies, fueron óbices capitales para el bueno de Tommy. Tuvo que pasar por el quirófano irremediablemente. "Sentía un fuerte dolor en los dedos de los pies a causa de un nervio. Me producía pinchazos insoportables que me dejaban durante dos minutos sin poder apoyar el pie en el suelo", cuenta Robredo, que ya en 2011 se vio obligado a desaparecer de la escena por culpa de los abductores. De la posición 13 del mundo cayó en picado hasta la 471 tras 10 meses en el dique seco. "Fue durísimo aquello", admite Tommy, que si algo le caracteriza, es su espíritu de sacrificio, algo indispensable para llegar a donde ha llegado y para salir como ha salido de las lesiones que ha padecido.

"No es tarea sencilla empezar desde abajo", asegura el gerundense. "Te ves yendo a los torneos, jugando horrible y te preguntas: '¿Pero que haces aquí?'. Te entra el agobio y es lo primero que hay que se tiene que superar. Es necesario tener mucha paciencia y ser mentalmente muy duro", reconoce Tommy Robredo, un auténtico fuera de serie en eso.
Este nuevo regreso no será fácil ni mucho menos para él. Y menos si te tienes que enfrentar en tu primer partido en Buenos Aires al italiano Fabio Fognini. Además, Tommy admite que le falta preparación aún. "He entrenado poco, me queda para llegar al 100% física y mentalmente así como en cuanto a mi juego. Dentro de mis limitaciones eso sí, quiero regresar, jugar y comprobar a qué nivel realmente estoy con respecto a los demás. Tengo ganas de competir", afirma. ¿Podría buscar Robredo el ejemplo de Federer y Nadal, con su espectacular regreso? "Federer y Nadal son de otra galaxia. Lo suyo es algo que no tiene nada que ver con el resto de los mortales. Siete meses sin jugar y Federer va y te gana en Australia. Y Nadal lo mismo, llegando a la final. Son dos extraterrestres", recalca Robredo. Lo sin embargo, tampoco tiene parangón en este mundo.

