Lo más difícil no es alcanzar la gloria sino mantenerse en ella. Esta manida expresión cobra sentido estos días en Argentina, país que rezuma orgullo por la lucha de sus jugadores frente a Italia pero también tristeza por ver cómo el sueño de revalidar la Copa Davis se diluye. El equipo albiceleste no es el único que ha visto cómo su defensa del título no iba más allá de una eliminatoria, aunque no es esto lo habitual. En lo que va de siglo XXI, tan solo 5 de los 17 campeones, sucumbieron a la resaca del éxito y abandonaron la competición a las primeras de cambio.
España ganó su primera Copa Davis en el 2000, y al año siguiente sucumbió a las primeras de cambio en su visita a la Holanda de Raemon Sluiter y Sjeng Schalken. Ni Ferrer ni Moyá pudieron rendir al nivel esperado. Australia se hizo con la Ensaladera en 2003, contando con una pléyade de tenistas sencillamente espectacular liderada por Mark Philipoussis y Lleyton Hewitt, que mantuvieron su compromiso con el equipo aussie todo el año. Sin embargo, en 2004 no pudieron dar continuidad a su buen hacer. Se midieron en primera ronda a la Suecia de Robin Soderling, Thomas Enqvist, Joachim Johansson y Jonas Bjorkman, y vieron cómo ni Mark ni Lleyton tenían la chispa necesaria para ganar la eliminatoria.

Fue una gran decepción para el público que copó las gradas del Memorial Drive de Adelaida, deseosa de homenajear a los vigentes campeones. El resultado final de la eliminatoria fue de 1-3, siendo Hewitt el único jugador local que pudo ganar un partido, y perdiendo Philipoussis sus dos encuentros. El ganador de esa edición de la Copa Davis fue España.
Así pues, en 2005 era el país ibérico el que se enfrentaba al reto de revalidar título, pero se topó con la Eslovaquia de Karol Beck, Dominick Hrbaty y Michal Mertinak. La eliminatoria se disputó en Bratislava en una pista rapidísima, al borde de los límites legales establecidos. España acudió con Fernando Verdasco y Feliciano López como primeras espadas, y Rafael Nadal se limitó a jugar el dobles junto a Albert Costa. Eslovaquia apabulló a los hispanos, siendo Verdasco el único que pudo ganar un set mientras la eliminatoria estaba viva, y cerrándola con un triunfo ya intrascendente en la última jornada. El resultado fue de 4-1.

No fue ya hasta 2015 cuando un vigente campeón volvió a sucumbir en la primera ronda de la competición naciones, y se veía venir. Suiza echó el resto en 2014 con el compromiso de Roger Federer y Stan Wawrinka, obstinados en completar su palmarés con una Ensaladera. Una vez conseguido, decidieron centrarse en el circuito ATP al año siguiente, dejando en manos de secundarios como Henri Laaksonen, Michael Lammer y Adrien Bossel la defensa del título. Los modestos helvéticos lo intentaron hasta el final con una Bélgica mermada, pero Steve Darcis se erigió en el héroe de la eliminatoria adjudicándose el quinto punto.
La derrota argentina en Parque Sarmiento completa el repóker del siglo en lo que a derrotas a las primeras de cambios de vigentes campeones se refiere. Datos que ponen de manifiesto la necesidad de contar con un amplio fondo de armario para poder hacer frente a la ausencia de los mejores jugadores del país. Los albicelestes dependieron sobremanera de Juan Martín Del Potro en 2016, y aunque lucharon con orgullo, terminaron por no encontrar la manera de seguir en la lucha por revalidar el título.

Lo que resulta curioso es que ninguno de los equipos que acabó con los vigentes campeones en primera ronda, terminó alzándose ganador de la Copa Davis. Holanda cayó en semifinales de la Copa Davis 2001 contra Francia, viendo cómo Arnaud Clement y Fabrice Santoro eran capaces de levantar una desventaja de 2-0 en la eliminatoria. Suecia fue derrotada en cuartos de final por Estados Unidos, siendo un lastre pesado la baja de Robin Soderling.

Las que más cerca estuvo de lograr la hazaña fueron Eslovaquia y Bélgica. Los primeros se plantaron en la final de la Copa Davis 2005 pero perdió contra la Croacia de Ivan Ljubicic y Mario Ancic. También estuvo a punto Bélgica en la Copa Davis 2015, que contó la participación de David Goffin desde cuartos de final y acabó sucumbiendo en la final ante la Gran Bretaña de Andy Murray. ¿Podrá Italia lograr la hazaña? Su única Ensaladera data de 1976 y se antoja complicado pensar que el equipo liderado por Fabio Fognini pueda alcanzar la gloria.

