Ramírez Hidalgo: “El tenis me ha dado mucho más de lo que hubiera soñado”

Punto de Break charla con el tenista más veterano del top 200, el alicantino Rubén Ramírez Hidalgo, que a sus 39 años admite seguir teniendo gasolina.

Rubén Pérez Serrano | 2 Feb 2017 | 17.00
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En Puntodebreak encontrarás toda la actualidad y noticias de tenis, así como fotos de tenistas e información de los torneos ATP y WTA como los Grand Slam y Copa Davis.
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En una época donde el mundo del tenis busca desesperadamente nuevos valores, recambios, gente joven que revitalice el circuito, los grandes veteranos demuestran que la experiencia es un grado y que los valores de hace unos años basados en el sacrificio, la disciplina, el trabajo constante y la humildad pueden mover montañas. Tal es el caso de nuestro protagonista, el alicantino Rubén Ramírez Hidalgo, que ha tenido el gusto de atender a Punto de Break. Con él hemos charlado sobre su carrera, una carrera de fondo, sobre la diferente mentalidad que tienen los jóvenes hoy en día y sobre algunas curiosas historias que lleva en su raquetero, como aquel mítico partido ante Roger Federer en Montecarlo o el porqué de esa manga derecha levantada.

Por fin te vemos de vuelta Rubén. ¿Cuál es tu calendario en las próximas semanas?

Empiezo en Quito la semana que viene, me tuve que saltar el Open de Australia. Llevo parado desde octubre ya que operaron a mi mujer y tuve que ocuparme de mis hijas todo este tiempo por lo que se ha retrasado mi arranque de temporada. Si todo va bien mi idea es quedarme las cuatro semanas, jugar en Buenos Aires, Río de Janeiro y Sao Paulo. Llevaba un par de años sin jugar torneos ATP, jugando Challengers y muchos torneos por equipos.

¿Qué te motiva a seguir jugando hoy en día teniendo en cuenta que llevas dos décadas como profesional?

A mí el tenis siempre me ha gustado mucho. Nunca he tenido problema en entrenar, tanto si había que entrenar dos horas como si eran tres o las que fuesen. Siempre he sido muy disciplinado, siempre me ha gustado sufrir en una pista, aún me sigue gustando, sigo teniendo ganas de luchar y de intentar ver hasta dónde puedo llegar. Soy consciente que algún día tengo que dejarlo, pero mientras sea competitivo y físicamente esté bien intentaré seguir jugando. El tenis es mi vida.

¿Cuáles son tus objetivos para 2017? ¿Buscas alguna meta en particular?

Hace años que no me marco objetivos. Intento disfrutar al máximo lo que me queda. Juego muchos torneos por equipos y me hacen perder muchas semanas de torneos del circuito. El ranking se me fue por ello. Ahí pensé que aún tengo nivel para seguir jugando en el circuito. Caí hasta el 320 del mundo pero yo seguía pensando que tenía nivel para estar más arriba. Y apreté a final de año y entré en el top 150. Aún creo que puedo seguir subiendo.

Camino de los 40 años, has visto varias décadas de tenis. ¿Qué cambios has experimentado en metodología y entrenamiento en todo este tiempo y qué cambios ha sufrido el juego desde que eres tenista?

Yo creo que el nivel medio ha subido bastante. Antes las pistas rápidas eran muy rápidas, las indoor eran misiles, cuando te tocaba alguien de pista rápida en tierra batida tenías muchas opciones de ganar. A día de hoy las pistas rápidas son lentas, en las indoor se puede jugar tranquilamente, hasta en Wimbledon ha ganado gente jugando de fondo. Al ser las pistas más lentas la gente de pistas rápidas ha mejorado en tierra. Y ha subido mucho el nivel. Antes, cuando iba las primeras veces a Wimbledon, apenas podía pasar dos bolas. Muchos españoles se borraban. Ahora ese tipo de jugadores que dominaban en hierba de saque y red se están perdiendo.

¿Otros cambios que hayas observado aparte del estilo de juego?

El tenis ha cambiado mucho, la gente se retiraba antes. Ahora hay casos de jugadores que nunca habían tocado el top 100 y con 35 años lo han hecho. La gente se cuida más, viaja con fisios. Alargan la carrera hasta que ni el físico ni los fisios pueden ya hacer más. Por otro lado la gente antes tenía más respeto por el entrenador, se dejaba la vida. Muchos jóvenes ahora no quieren sufrir, no lo dan todo para llegar. El tenis es un deporte muy complicado, tienes que tener suerte también por supuesto.

¿Cómo definirías tu carrera? ¿La podrías condensar en una sola frase?

El tenis me ha dado más cosas de las que siempre había soñado, sería el resumen. Estoy muy contento y satisfecho de mi carrera, de lo que he hecho, quizás podría haber hecho algo más, no lo sé. De pequeño no era muy bueno. Me encantaba el tenis pero nunca había destacado. Toda la gente de mi edad me machaba por todos los lados. Pero siempre he sido muy disciplinado y no tenía problema en trabajar y trabajar. Esa ha sido mi arma. Todo lo que tenía lo he dado.

¿Cuál ha sido el jugador que más te ha marcado en tu carrera? ¿Y al que te hubiera gustado parecerte? ¿Y el mejor que has visto nunca en una pista de tenis con el que hayas coincidido en el circuito?

Un jugador que nos ha marcado a todos en esta zona del Levante es Ferrero. Muchos nos hemos fijado en él. Fue uno de los primeros a los que la Federación se lo quiso llevar a Barcelona y él se quedó en su casa y con su entrenador de toda la vida. A partir de ahí los chavales se quedaron en su casa, con su familia, sus entrenadores y sus amigos, en sus clubes de siempre. Nunca he tenido ídolos ni me he fijado realmente en ningún jugador. Me gustaba Edberg de pequeño. ¿El mejor jugador? Yo diría que Federer, es el jugador perfecto. No se puede discutir. Cuando ves a Federer es otra galaxia, ves golpes perfectos, domina todos los golpes.

¿Qué me dices sobre el momento más feliz de tu carrera? ¿Y el más amargo?

El más amargo es el que me recuerdan todos con Federer en Montecarlo. El más feliz, en Roland Garros cuando hice cuarta ronda ganando a David Ferrer en tercera.

¿Qué te pasó por la cabeza cuando tuviste 5-1 a Federer en el tercer set en Montecarlo? ¿Y en el vestuario tras la remontada del suizo?

Todo el mundo dice que me arrugué un poco, que me tembló el pulso. Yo estaba fuera de la previa de Montecarlo. Estaba en casa, aquella semana me la tomé de entreno. Diez minutos antes de la firma me llamaron y me dijeron que había entrado. Me dijeron que si podía volar y jugar al día siguiente. Decidí ir. Cogí un vuelo a Barcelona, dormí allí y el día siguiente cogí otro a Niza. Pasé la previa ganando dos partidos y luego gané a Simon. Yo ya había hecho el torneo y la semana. Con Federer jugué muy tranquilo. La gente me comentó si me machaqué mentalmente tras perder pero yo siempre me tomo las derrotas muy bien. Si intentas darlo todo y pierdes no hay más. Hay que borrarlo instantáneamente. Puedes jugar 30 semanas al año y perder las 30.

Siendo como has sido un asiduo a los torneos Challenger en los últimos años… ¿has tenido constancia de actitudes sospechosas de otros jugadores? ¿Has oído hablar por los torneos sobre toda esta ola de amaños de partidos y redes de apuestas?

Se habla mucho de esto, se ven cosas, antes cuando ibas a los torneos veías gente con teléfonos y no sabías nada. A día de hoy está todo controlado creo yo. Pero claro, tienes torneos donde los patrocinadores principales son las casas de apuestas, así que creo que la solución es que los quiten, que quiten los ‘live score’ que hay, que quiten los partidos de las casas de apuestas y que desaparezcan de los grandes torneos. En cuanto a los jugadores, es bastante complicado saber si el otro ha amañado el partido, lo último que piensas es que lo está tirando.

¿Cómo ves el recambio a la generación de oro del tenis español? ¿Podemos ser optimistas?

No tanto como hace años. Hemos tenido una época donde salían jugadores de debajo de las piedras. Y eso tampoco es normal. Como le pasó a Argentina en su momento con Coria, Nalbandian, Cañas o Chela. Es difícil que se repita.

¿Qué crees que la Federación debería hacer para levantar el interés del tenis en la cantera? ¿Cómo crees que se debería acercar el tenis a los niños, siendo un deporte tan caro?

Se había descuidado un poco la cantera, ahora que no tenemos tantos jugadores se les viene la bombillita a los de la Federación. El tenis es un deporte complicado y necesitas ayuda, tienes que tener suerte de tener una familia que le guste el tenis y que dedique su tiempo a eso. Y un esfuerzo económico importante. Otros países están trabajando bien y ayudan a los jugadores tanto económicamente como con entrenadores, hay que ayudarlos. Sin ayuda hay muchos jugadores que se aburren, los padres se cansan de pagar dinero. En mi época con 17 años había muchos que estaban top 100, raro es que hubiera alguien que entrara ahí con 23 o 24 años. Yo entré ahí muy mayor. Ahora los chicos de 21 o así necesitan mucha ayuda aún de sus padres. Los jugadores pegan el salto mucho más tarde.

¿Te planteas en un futuro formar parte de la Federación?

Cuando me retire estaré relacionado con el tenis 100% seguro. Tengo una academia en Alicante con Santiago Ventura desde hace ocho años. Con casi 300 niños. También tengo algunas tiendas de tenis y pádel. De tanto tiempo en el tenis tienes amigos y contactos. Lo que no voy a hacer es empezar a viajar otra vez cuando lo deje y estar en la ATP, necesito un poquito de calma después de estar tantos años viajando. Si puedo ayudar a alguien como entrenador, me encantaría eso sí.

¿Por qué eso de jugar con la manga derecha levantada? ¿Es de siempre?

Siempre cuento una curiosa historia. Con 20 años yo no tenía puntos. Jugaba Futures cerca de mi casa. Me compraba mis raquetas, mis zapatillas. Pasé rápido por los Futures y llegué a los Challengers y ahí conseguí que firmar un contrato. Me dieron a elegir la talla y escogí la talla XL para asegurarme de que no me quedara pequeña. A la dos semanas recibí la ropa y vi que era gigante, me ponía los polos y me llegaban por el codo, se me enganchaban. No podía jugar. Me tenía que subir la manga para que no me molestara al pegarle de derecha. No les quise decir nada por si acaso. Se me quedo el tic ese ya para siempre aunque la ropa posteriormente era más acorde a mi talla.

Para cerrar Rubén, cuéntanos alguna anécdota curiosa que hayas vivido en todos estos años en el circuito. Lo más desternillante que se te ocurra.

Me han confundido con cualquier jugador de tenis. La gente ve un termo de tenis en el aeropuerto y se te tiran como si fueras cualquier jugador. Me han confundido con Feliciano, con Gaudio, con Dolgopolov, hasta con Zabaleta que es moreno. Me decían fírmame esto con otro nombre y yo se lo firmaba y listo. Y tan felices.