Marc López, a sus 34 años, comenzará un 2017 lleno de ilusiones después de un gran 2016 donde logró ganar Roland Garros y el oro Olímpico. El catalán comenzará el año jugando Brisbane junto a su amigo Rafael Nadal, aunque será Feliciano López su pareja de baile en el dobles el resto de la temporada. En una entrevista para Mundo Deportivo, Marc hace un poco de repaso de su carrera y habla de lo que ha supuesto para él este año de ensueño.
López comienza hablando de cómo fueron sus inicios en la disciplina. "Yo quería meterme en el top 100 mundial en individuales me quedé a las puertas. En 2008, después de jugar Challengers, perdí la ilusión de seguir luchando por ese objetivo", comenta Marc. "Me alejé en el ranking y tuve lesiones que me fueron frenando y decidí intentarlo en el doble. Con Rafa en Doha, me di cuenta que había otro camino. No me arrepiento ya que he ganado cosas que ni en individual hubiese soñado", agrega.
"Años atrás no cuidaba la alimentación como lo hago ahora. Entrenaba, pero no era ordenado fuera de pista. No hice las cosas como un jugador debe hacerlo. Por eso creo que me lesionaba tanto y no conseguí ser top 100", explica Marc. "Cuando tienes 19 años no eres maduro del todo pero aquello ya pasó y no me arrepiento porque la vida te lleva por otros caminos. Si me preguntas si hice las cosas bien cuando joven, la respuesta es no".
Fue entonces cuando Rafa Nadal aparece para levantarle el ánimo y motivarle a continuar. "Jugar con él es un placer. Muchos me preguntan si es una presión extra, pero yo lo veo por el lado de que es una tranquilidad tener a alguien como él al lado. Estás con un jugador único, y disfrutas mucho", reconoce López, que no esperaba tener la carrera tan exitosa que está teniendo en el dobles. "No pensé en ningún momento jugar Copa Davis o dos Juegos, que ganaría un oro, un Masters y un Grand Slam. Son premios que no esperaba. Ha sido un año increíble", admite.
Marc ha jugado y ganado hasta con tres parejas diferentes, Marcel, Feli y Rafa. "Estoy muy contento de las parejas que he tenido. Los tres son diferentes pero tan buenos tenistas que son ellos los que llevan el peso de los partidos. Les doy las gracias porque sin ellos, no habría logrado todo lo que logré", apunta.
Le cuesta elegir entre uno de los dos grandes títulos que ha logrado en este 2016. "Roland Garros y Rio yo los pongo al mismo nivel. Los Juegos son más difíciles ya que sólo hay cada cuatro años, pero ganar en Paris fue la plenitud. Ganar un Grand Slam era uno de mis sueños. Ganar allí fue lo máximo. Al vivir en un año dos cosas así, te quedas sin palabras", asegura.
Marc cuenta con orgullo cómo ocurrió todo lo de formar pareja con Rafael Nadal en Brasil. "A veces parece que el destino esté escrito. Yo tenía que jugar con Feli y él con Verdasco pero al final, ellos no van y nos juntamos a última hora. Hacía mucho que no jugábamos juntos pero todo se nos dio a favor. Dormíamos y comíamos juntos... fue algo increíbles. Rafa es de mis mejores amigos, así que imaginad lo que es tener ese recuerdo en Rio", declara.
Para concluir, Marc habla de que ve a Nadal fuerte para 2017. "Rafa no está tan mal como la gente le quiere ver. Ha tenido un año complicado con lesiones y está el número 9, eso indica lo grande que es", asegura. "Él está con la máxima ilusión y motivación. Entrena y se machaca como siempre. Le he visto hacer en una pista cosas que se las vi a muy poca gente. Es el claro ejemplo de superación y conseguir lo que uno se propone. El año que viene volverá el mejor Rafa y volverá a ganar Grand Slams y torneos importantes. No sé si al nivel de Djokovic o Murray, pero sí muy cerca", sentencia.

