Las pretemporadas suelen ser siempre aquel período del año en el que los tenistas más se castigan físicamente para entrar con el mejor tono en la nueva temporada. Más teniendo en cuenta lo próximo que queda el primer Grand Slam, el Abierto de Australia. La británica Johanna Konta es el mejor ejemplo de cómo llevar al cuerpo al límite físico con el objetivo de estar totalmente preparada para la batalla en las calurosas pistas australianas. La nacida precisamente en el continente oceánico y que hiciera semis el año pasado en Melbourne ha desvelado el descomunal esfuerzo físico que está llevando a cabo en estas semanas. Ha llegado incluso a llorar de la tremenda paliza que se ha impuesto.
Según ha desvelado la británica a Mirror y como recoge Fox SportsAsia, su rutina de pretemporada está siendo demencial. Konta se ha caracterizado por ser una tenista de mucha intensidad en sus partidos, con un alto ritmo de bola, jugando con mucho peso todos sus golpes y desplazándose por la pista con gran vigor y energía. Sabe que la mini gira por Australia es clave para ella, para seguir manteniendo su posición de privilegio en el top 10 de la WTA y es por ello que se está machacando día sí y día también.
“La pretemporada está siendo realmente animal con una gran intensidad en los entrenamientos y por la forma en la que me estoy exigiendo”, cuenta Konta. La británica se ha exprimido tan al límite que ha llegado a sufrir más que si estuviera jugando un partido. “He llorado varias veces en la pista, estaba tremendamente cansada”, confiesa Johanna, que hace poco terminaba su relación profesional con el español Esteban Carril, con el que había explotado la jugadora de ascendencia húngara.
“No tengo miedo de admitir en cierto momento que no puedo dar más de mí”, admite Konta que describe el ritual demencial que está desarrollando en esta pretemporada. “Haciendo escalada, me encuentro a gusto con las alturas pero aun así es necesario mentalizarse y acostumbrarse para dejarse de ir y caer cuando estás arriba del todo. Ha sido toda una experiencia”, describe la británica. “La primera vez que subí, no podía dejarme caer. No fue precisamente divertido. Literalmente no me podía dejar ir. Estaba hiperventilando, sudando”, se sincera Konta.
Otros trabajos físicos que ha tenido que realizar incluyen mover pesos al estilo de un jugador de rugby o utilizar una cama elástica. Éste último, todo un desafío también. “Con él estoy empezando ya a aprender a rebotar. Tengo un vídeo en Instagram, reboto, reboto y caigo de justo de cara. Nadie me había empujado, no tropecé, simplemente me caí”, cuenta.
“Intento adquirir una mayor coordinación y armonía, por lo que mi entrenador físico (Gill Myburgh) ha estado pensando en maneras creativas de hacerlo todo más divertido”, explica la británica, que con esta peculiar y extenuante pretemporada busca ser una de las grandes raquetas en Australia en pocas semanas. Veremos cómo está su tenis, pero en cuanto a físico será complicado que alguien la pueda vencer.

