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Muguruza cierra el año con victoria

La española vence a Kuznetsova en su tercer partido del WTA Finals y pone punto y final a un 2016 con más sombras que luces.

Cinco días después aterrizó Garbiñe Muguruza en Singapur. O mejor dicho, aterrizaron sus victorias. La victoria, la única que ha podido sumar en este WTA Finals. La española superó en su último cita del año a Svetlana Kuznetsova (3-6, 6-0, 6-1) para poner una leve sonrisa a otra semana ara olvidar. Seguramente muchos piensen hoy, ella incluida, ¿dónde estaría Garbiñe mañana de haber aprovechado aquella bola de partido ante Pliskova? Quién sabe, como mínimo con un pie en semifinales. Pero la realidad es otra. La realidad indica que el 2016 de Muguruza ya es historia y que desde mañana mismo toca pensar en nuevos objetivos y nuevas soluciones.

Una ya clasificada a semifinales. La otra ya eliminada del torneo. Sí, no era el encuentro más atractivo de este WTA Finals, aunque no dejaba de ser un choque entre la número 6 del mundo contra la número 9, dos campeonas de Grand Slam. En juego estaba sobre todo el honor de la española, la oportunidad de no irse totalmente de vacío de Singapur en una semana donde se han confirmado las malas sensaciones desde que ganara Roland Garros. Había que cambiar aquella tendencia aunque fuera por medio de una mínima victoria, pero claro, Kuznetsova venía subida en una ola imperial de confianza.

Volvimos a ver los mismos miedos y errores de Muguruza después de un 6-3 a favor de la rusa. No estaba especialmente brillante Svetlana, pero sumaba más que restaba con su juego, aparte de perder un único punto (13/14) con su primer servicio. Repetimos que esta mujer llegó a esta torneo clasificándose un día antes de su comienzo y con un día de descanso antes de su debut. Y ahí estaba, a un set de acceder invicta a semifinales. Pero la de San Petesburgo también es conocida por sus clásicas ‘siestas’ tras una buena manga, momento que aprovechó la caraqueña para cocinar el primer ‘rosco’ del torneo. Apenas una hora de duelo y ya estaban en el tercer parcial.

La lógica mandaba, como casi siempre. Kunetsova pensaba más en el reposo necesario para su partido de mañana ante Cibukova. Garbiñe, en cambio, sabía que apenas le quedaban unos minutos para bajar la persiana a la temporada 2016, por lo que había que dar el resto. Esto se vio desde el principio y se confirmó al final con un 6-1 contundente a favor de la hispano-venezolana. Un triunfo de honor en Singapur que ya no servía más que para despedirse de un calendario durísimo, lleno de sinsabores y adornado por el mayor éxito de su carrera. Ahora es momento de comprar una nueva libreta y empezar a trabajar de cara al 2017.