Otra buena victoria de Juan Martín Del Potro en las pistas cubiertas de Estocolmo. Esta vez ante el murciano Nicolás Almagro por 6-4 y 6-3 en un duelo que el argentino controló desde el primer momento con una ruptura inicial. Hizo algo siimilar en el segundo set para desquiciar a un Almagro que no gozó ni siquiera de una sola bola de ruptura en todo el encuentro. Delpo se las verá en los cuartos con el croata Ivo Karlovic, en lo que será un magnífico previo de lo que podrá acontecer en la final de la Copa Davis.
En condiciones muy similares a las de Estocolmo se habían visto las caras Juan Martín Del Potro y Nicolás Almagro en sus dos enfrentamientos previos. Al aire libre pero en pistas bastantes rápidas. Ambos duelos resueltos para el argentino. El pase a los cuartos de final estaba en juego y para el tandilense, seguir cogiendo confianza de cara a esa importantísima cita con la historia en la final de la Copa Davis ante Croacia.
El sudamericano empezó más vivo que el español. Aprovechó los errores del murciano para romperle el saque en el juego inicial del partido. Una rotura que podía parecer sin demasiada importancia, pero que sería capital, ya que Almagro no pudo ya recuperar esa ruptura. Del Potro aplicó un tenis muy poderoso desde el fondo, quemando la derecha, usando mucho slice de revés. Almagro le insistía continuamente a su lado menos bueno con su revés cruzado portentoso. Cogiendo después la derecha conseguía en varias ocasiones hacer el golpe ganador. Una táctica que le iba bien al español pero con la que no podía recuperar la desventaja.
Del Potro obtenía muchos puntos con su servicio, más con segundo que con primero. Hasta un 75% con el segundo saque firmaba en el primer set. Solo tuvo verdaderos problemas en el octavo juego, con 4-3 suyo y saque. Ahí Almagro se lanzó en tromba a por la ruptura, pegándole con mucha determinación a la bola y creando serios apuros al argentino. Con todo y con eso, ‘Delpo’ se las apañó para no conceder ni una sola bola de quiebre a su rival y sacar el juego adelante. Pudo posteriormente sellar el set con el saque del español pero Almagro levantó un 15-40 como mejor sabe, sacando con todo y siendo expeditivo con sus golpes de fondo. La batalla del primer set moriría en el siguiente juego, Del Potro elevaba el 6-4 al marcador. Cero bolas de ruptura para Almagro, que pagó muy caro su despiste inicial.

La historia de la segunda manga bien podía ser casi un calco de la primera. Del Potro cogió la iniciativa pronto, en el tercer juego. El de Tandil aprovechó los continuos errores de Almagro para quebrarle por segunda vez en el partido. El tenista murciano no estaba demostrando fluidez en su tenis, sacando golpes sueltos, que demostraban su tremenda clase pero que eran eso, sueltos. Para superar al argentino se necesita brillantez pero sobre todo constancia, de la que cual carecía Nico. El tandilense a lo suyo, sacando provecho de su servicio y siendo agresivo con la derecha para fulminar al español.
De nuevo, como en el primer set, el octavo juego de la manga sería crucial. Almagro se enchufó en ese juego de saque de Del Potro y soltando la mano puso en serios apuros al argentino. Un atisbo de reacción se adivinaba en el murciano. Pero nada. La cosa quedó ahí. La irregularidad volvió a aparecer en Nico y Del Potro no se anduvo con regalos para mantener la ventaja. Un Delpo sólido como acostumbra, serio y con las cosas muy claras. Almagro quedó tocado por no haber aprovechado un juego en el que había tenido buenas sensaciones y con una sucesión de errores no forzados entregaba su saque propio para propiciar la victoria del argentino por 6-4 y 6-3 en 1 hora y 19 minutos. Tras dos rondas, Del Potro va cogiendo temperatura de cara a la Davis y que mejor manera de seguir preparándose para ello que medirse a uno de sus rivales en esa final, el croata Ivo Karlovic, en los cuartos.

