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Wawrinka: “Yo no soy parte del ‘Big Four’. Ellos son superhéroes”
Como siempre interesantísimas las palabras del suizo que habla para L’Équipe en una entrevista en la que analiza al ‘Big Four’ y su actual estado de forma.
Stan Wawrinka, cada vez que habla, hay que escucharle, o leerle en este caso. Y es que el suizo cuando da una entrevista no lo hace en balde y siempre tiene cosas muy interesantes que aportar sobre la situación del tenis actual y la lucha entre los grandes espadas. También sigue desvelando curiosos detalles sobre su carrera y sobre sus finales de Grand Slam, especialmente la última, aún fresca, que le hizo ser campeón del Abierto de los Estados Unidos. Todo ello en una entrevista concedida al diario francés L’Équipe que os pasamos a desgranar.
El de Lausana ha tocado el tema del número 1, concretamente ha comentado sobre las opciones de Andy Murray de poder alcanzarlo en algún momento. Wawrinka no se ha mordido la lengua y ha sido franco. “No está lejos de serlo. En los últimos dos años se ha reducido la distancia. Pero podría entender que no llegara nunca a serlo, ya que hay algunos monstruos. Conociéndole, sé que hará todo lo posible por conseguirlo”, opina el helvético.
Wawrinka ha sido preguntado igualmente por la situación que vive Rafa Nadal, una situación que le ha llevado a no pisar en más de 1 año y medio los cuartos de un Grand Slam. “Es difícil de asimilar pero por un lado él ha tenido lesiones y por otro, en ciertos momentos, su nivel no ha sido el que venía mostrando anteriormente”, cuenta Stan, que precisamente pudo sacar ventaja de esta situación de lesiones y dudas de Rafa en la final del Abierto de Australia de 2014 donde capturó su primer Grand Slam. “A veces juega dos buenos partidos seguidos y piensas que se ha recuperado pero luego de repente todo se acaba de nuevo”, dice el suizo.
En cuanto a Djokovic, Stan tiene claro que el bloqueo mental que ha tenido Novak y que le impedido disfrutar en la pista se debe corregir volviendo a lo sencillo. “Ha llegado a un punto donde lo ha ganado todo y mentalmente le cuesta. Creo que haría bien en volver a la base. Y la base es amar el tenis, entrenar duro, llevar a cabo una correcta preparación. Solo cosas sencillas. Alguien como él, cuando se siente bien en su piel, sabe que la victoria acaba llegando. En Australia irá a por el título seguro”, apunta.

Y claro, no podía pasarse por alto que le preguntaran acerca de su buen amigo y compatriota oriundo de Basilea, Roger Federer. Wawrinka no cuestiona en absoluto la capacidad del ‘Expreso suizo’ para volver a la senda de los éxitos, a pesar de que tendrá ya 35 años y medio cuando vuelva en enero. “Si no recuerdo mal, este año, ‘sobre una rodilla’, alcanzó las semis de Wimbledon. Y allí perdió en cinco sets. Cuando él vuelva, tendrá el potencial para conseguir lo que se proponga. Las lesiones no gustan, está claro, hacen que durante un largo tiempo no puedas ganar nada, pero cuando has hecho semifinales o finales como él, sabes que todavía puedes hacerlo”, cree Wawrinka que también comenta de sus propias opciones y situación. “Este año he jugado mejor pero eso no te garantiza ningún resultado. Y de repente, ¡bam¡ ¡un Grand Slam¡ Algo inimaginable. La única certeza que tengo es que yo no soy parte del Big Four. Ellos son como en los cómics de Marvel, un grupo de superhéroes que eran cuatro y eso no se puede cambiar”, entiende Stan, que sin embargo, está más cerca que uno de ellos, Andy Murray, de conseguir el Grand Slam y ganar los cuatro grandes del circuito.
Las finales contra Novak Djokovic en dos de los tres Grand Slams que ha ganado son sin duda clásicos ya del tenis. Mucho se ha hablado de ellas, especialmente fresca como es lógico, sigue la última en la que derrotó al serbio para levantar su tercer major. “Por una vez contra él, sentí que dependía de mí mismo, por una vez contra él sentí que era favorito”, desvela Wawrinka que sin embargo tuve que pasar realmente un calvario de sensaciones para llegar a esa situación de paz consigo mismo. “Cuando salvo bolas para 5-1 suyo, comienzo a sentir que me llega energía. Después del 4-2 y metiendo buenos golpes, siento que me he lanzado a por el partido”, cuenta.
Y compara las sensaciones vividas en sus tres finales de Grand Slam. “En Australia en 2014, sentía cero presión. Todo salió bien. Cuando entré en la pista y vi a mi derecha la copa, recordaré para siempre que me dije, ‘guau, vas a jugar para ganar un Grand Slam’. En Roland Garros en 2015, estaba perfecto, relajado. Aunque, una hora antes del estreno, comencé a palidecer, se me formó un estrés y una presión muy fuertes. Cuando subí las escaleras hacia la pista, me temblaban las piernas. En Nueva York en 2016 tenía un revuelto en el estómago como nunca, más nervioso que nunca, me temblaban mucho las piernas. Iba a vomitar”, confiesa el suizo como ya ha dicho en alguna otra entrevista previa. Solo el paso de los minutos y de los peloteos y los juegos ya sobre la Arthur Ashe paliaron ese malestar transformándolo en energía positiva que desembocó en el tercer título de Grand Slam para un Wawrinka que no será de los ‘Cuatro Fantásticos’, pero que merece su propio sitio en la historia. Podríamos decir que es un superhéroe aparte.