Truculenta e increíble la historia que ha desvelado el número dos del mundo Andy Murray. El de Dunblane, como recoge TheGuardian.com, fue perseguido por una empleada de hotel. Así lo ha afirmado el tenista británico que rememora el primer encuentro con esa peculiar 'fan'. "No noté ningún ruido en la puerta. Ella entró en la habitación y se sentó en mi cama donde yo estaba durmiendo. Empezó a acariciarme los brazos", confiesa Murray, que cree que esa misma persona pudo seguirle por otros dos torneos del circuito en Rotterdam y Barcelona. El escocés considera sin duda como "extremo" y algo "de locos" el comportamiento de aquella empleada de hotel.
Por otro lado, ha admitido sentirse bien, sin molestias ni atisbos de lesión en su cuerpo tras la Copa Davis y con ganas de acumular partidos en las pistas de Bejing.

