Cada vez se escuchan más fuerte las risas de aquellos que dijeron que el circuito ATP no tenía relevo. Si hace una semana era Alexander Zverev quien recogía todos los focos en San Petesburgo, este domingo le ha tocado a Karen Khachanov consagrarse por primera vez como profesional. El ruso de 20 años capturó el título en Chengdu en ante Albert Ramos (6-7, 7-6, 6-3) cerrando con victoria en tres mangas su primera final en la élite. El salto mañana no será pequeño: de estar fuera del top100 a quedarse rozando el top50.
Tampoco estaría mal preguntarle a Galo Blanco dónde se entrena ese ojo clínica para descubrir talento. El asturiano, que ya puso a Milos Raonic en primera línea de salida mundial, eligió hace ya tiempo a Karen como nuevo diamante por pulir. Y aquí están los resultados. El ruso celebraba hace unos meses su entrada por primera vez al top100, pero esto se le quedaba pequeño al ruso, quería más. En Chengdu, torneo inédito en el vestuario, el veinteañero se ha vestido por primera vez de finalista y, un día después de campeón. No empezó bien la final para él, mejor opción todavía para demostrar que bajo esa gorro fluorescente también hay una buena cabeza para girar los encuentros.
Lo tuvo Albert Ramos sobre todo tras ese tiebreak que sonreía a su favor. Estaba sufriendo los constantes fogonazos de su rival, un martillo con el saque y la derecha, pero respaldado por su experiencia había llegado a un desempate que, por suerte, iba a poder ganar. La segunda manga fue prácticamente inédita, con también muchas oportunidades de quiebre pero poco acierto en ellas. De nuevo la muerte súbita dictaría la sentencia, pero esta vez Khachanov puso más temple a la situación e igualó la contienda. En el tercero, ya más relajado, cerraba el ruso con maestría un partido que le coloca al borde del top50 en una semana que empezó ocupando el puesto 101 de la clasificación.
En total, ya son nueve los nuevos campeones de este 2016. El último de ellos, Karen Khachanov, quien se une a la lista en mes de octubre tras disputar su primera final profesional. Hacía años que no veíamos tantos bautizos de este tipo en un calendario, muchos de ellos en jóvenes talentos que ya esperábamos desde hace meses. Buenas noticias para un circuito dominado por cuatro jinetes que, poco a poco, van viendo venir las nuevas tropas.

