“A veces simplemente tienes que conseguir que tus oponentes jueguen peor y esto puede significar que tú también juegues peor. Eso fue exactamente lo que sucedió”. Son las palabras de Mikael Tillström en una entrevista para Tennisportalen donde aclara qué fue lo que ocurrió en aquel partido y por qué el Gael Monfils tomó aquella actitud desde finales del primer set. El sueco, un veterano ya retirado el circuito, lo entiende como una estrategia para intentar modificar los antecedentes entre ellos.
“Gael estaba un poco estresado en las semifinales y no confiaba demasiado en su juego, sobre todo durante el comienzo del partido. Luego se ralentizó el ritmo del encuentro y comenzó a utilizar mucho el slice, de hecho lo llevó hasta un nivel extremo, mientras que Djokovic no pudo jugar en absoluto y el partido se convirtió en algo extraño”, recuerda Tillström.

Sin embargo, el aficionado popular no lo entendió así y a Gael le cayeron críticas de todos los colores. “Puedo entenderlo en el caso de la gente que lo viera desde fuera, pero al mismo tiempo nosotros tampoco queríamos hacer un partido como el que hizo Cilic el año pasado donde perdió 6-0, 6-1 y 6-2 jugando de una manera muy parecida desde el inicio hasta el final. Quizá pueda parecer divertido pero no tiene nada de divertido no cambiar ningún aspecto”, asevera.
“Gael hizo todo lo posible para cambiar el rumbo del encuentro y encontrar su juego desde el inicio, pero fue imposible, estaba demasiado nervioso. Luego empezó a ser golpeado en cada punto que jugaba, lo cual le llevó a exagerar cada movimiento. Miraba al marcador, veía el 0-5 abajo y rápidamente se estresaba, pensaba que si seguía así no iba a ganar ni un solo juego”, entabla el técnico sobre aquella cita.
Sí es cierto que hablar desde fuera siempre es muy fácil pero, ¿qué táctica es la efectiva cuando uno se enfrenta a al número uno del mundo? “No la hay, aunque siempre habrá un par de altibajos que realmente tiendan a desafiarlo cuando llegue la oportunidad. Es difícil servir bien contra él, casi ninguno lo hace porque resta tan extremadamente bien que obliga incluso a servir más lejos y más difícil. También te hace sentir mucho peor de lo que eres, es rematadamente bueno en lo que hace”, piropea Mikael.

Y luego está el cara a cara (H2H: 12-0) con el que se llega al encuentro, factor que no todos tienen en cuenta. “Por supuesto que importa. Gael sabe que las cosas que normalmente hace muy bien no son suficientes contra Djokovic, a pesar de que creo que mejoró mucho y fue capaz de interrumpir su ritmo. El problema sigue siendo el factor de que si firmas un mal comienzo, estos malos pensamientos volverán a tu cabeza”.
Lo positivo es que Monfils salió de Nueva York de nuevo en el top10 e igualando el mejor resultado de su carrera en Grand Slam, factores que también hay que destacar. “Fueron grandes semanas para nosotros, eso seguro. Gael hizo su mejor resultado en el Abierto de Estados Unidos superando los cuartos de final anteriores, la forma en que jugó hasta la semifinal fue muy positiva. Nos traemos un montón de cosas buenas con nosotros de estas semanas y, a pesar de que ha jugado mucho este verano, se las ha arreglado para mantener un gran nivel todo el tiempo”, concluye el sueco.

