A nadie se le escapa que Andy Murray está descubriendo nuevas cosas en su juego. Ha rozado la excelencia en los últimos meses, recuperando la proactividad durante los partidos, intimidando y atacando con mucha anticipación, restando muy delante, mejorando al servicio. Muchos son los parámetros analizados, recogidos por la web oficial de la ATP, en números y porcentajes, que han convertido a este Murray en la gran versión de su trayectoria. Repasamos algunos de los más destacados.
1. Romper el servicio tras ventaja de 15-40 (40% a 63%)
Convierte muchos más juegos que afronta tras ponerse 15-40 a favor. La diferencia experimentada es extraordinaria.
2. Mantener el servicio tras desventaja de 0-30 (40% a 47%)
Su servicio y la concentración con la que acomete las dificultades sube 7 puntos con respecto a 2015, otro dato realmente importante en su rendimiento. La ATP acompaña el dato con los de Djokovic (63%) y Federer (58%) en 2015.
3. Quebrando tras ventaja de 15-30 (38% a 50%)
Otra brutal mejoría. La mitad de los juegos en los que alcanza el 15-30 terminan con break a favor. Para un restador tan formidable como él, semejante mejoría debe explicarse por un cambio de mentalidad. De un trabajo específico por querer ganar cada punto y cada juego, sin contemporizar con el marcador como antes. Busca más al resto.
4. Promedio de tiempo en partidos (Una hora y 57 minutos a dos horas y 10 minutos).
Esclarecedor. Otro de los pilares que explican su transformación. Pasa, de media, 13 minutos menos en la cancha. Más veloz, más hambriento, más ofensivo, consumiendo tiempo a todos los niveles.
5. Puntos ganados con el segundo servicio (52% a 54%)
Al resto y al servicio, la gran mayoría de datos analizados le sonríen. Con segundo servicio, números actualizados de nuevo con respecto al 2015.
6. Juegos ganados con el resto (31% a 36%)
Murray es segundo en juegos de devolución ganados durante 2016, solo superado por Rafael Nadal. Al resto, todo ha mejorado a pesar de ser de por sí un genio en la devolución.

