Un año más, el Geneva Open ha sido todo un éxito de público. Todos los días del torneo, ya desde la fase de clasificación, sus pistas han estado repletas de gente y no cabía ni un alfiler en la Central. Además, la final del Challenger ha tenido un cartel de lujo con dos ex-top 15, el murciano Nicolás Almagro y el polaco Jerzy Janowicz, con victoria para este último. En total, más de 24.000 personas han acudido al torneo durante la semana de competición. Muchos de los torneos oficiales del circuito, tanto WTA como ATP, no reciben esa afluencia de público.
Italia siempre ha tenido un amplio interés por el tenis y es común ver las gradas copadas hasta la bandera en muchos de los torneos que allí se disputan, como apreciamos cada año en el Foro Itálico, el torneo más prestigioso que se disputa en el país azzurro. Cada año, vemos fotos de las gradas llenas de este Challenger que ofrece 125.000 euros en premios. Pero en esta edición de 2016 se ha producido un récord de asistencia, tal y como recogen en Live Tennis. Más de 24.000 personas acudieron durante toda la semana de competición, certificado por el Supervisor de la ATP. Esto hace sumar 38.000 euros de taquilla.
Ese dinero, íntegro, irá a parar a las víctimas del terremoto de Italia, que provocó la muerte de 296 personas el pasado 24 de agosto. Antes del torneo, se dio a conocer que todo lo recaudado por la venta de tickets iría a parar a los damnificados y el público suizo e italiano se ha volcado con la causa, de ahí el récord de asistencia producido en esta edición. Un precioso gesto, poco habitual en estos días.

