No fue una buena noche para Bernard Tomic. El australiano era uno de los favoritos a presentarse en tercera ronda, para protagonizar uno de los encuentros del torneo frente a su compañero Nick Kyrgios. Tomic no ofreció un buen nivel y cayó en cuatro sets ante el bosnio Damir Dzumhur. Más allá de la derrota, Bernard fue noticia por lo que ocurrió en el primer set, donde se encaró con un aficionado y le llegó a decir "Te voy a meter los huevos en la boca". Los periodistas le preguntaron sobre lo ocurrido en rueda de prensa.
"Creo que me estaba poniendo un cebo. Me arrepiento por lo que le dije. Creo que dejó su asiento después del primer set y la grada se puso feliz de que se fuera porque estaba siendo un poco molesto, pero está bien", comenta el tenista australiano. "No sé si le echaron. Sólo vi que se iba y que la gente aplaudía un poco. No tengo ni idea de quién es", agrega.
Un periodista le preguntó sobre qué le dijo al árbitro una vez se produjo el incidente con el aficionado. "Me preguntó qué había pasado, sólo eso. Escuchaba cosas en la grada mientras jugaba. Es difícil. Vi un poco del partido entre Tipsarevic y Querrey y pasó algo similar con la grada gritando y la gente hablando entre puntos. Incluso puntos importantes, diría. No es bueno que la grada se emocione demasiado o que hable entre los puntos. No es justo. Creo que todos estamos aquí para jugar y todo ha de ser equitativo", explica Tomic.
Sobre lo que le dijo ese aficionado, Bernard comentó: "No lo sé, él no paraba de decir cosas negativas. No sé quién era porque estaba centrado en el juego. No quiero hablar más sobre esto. No recuerdo ni lo que me estaba diciendo".
Preguntado sobre si sabe si recibiría una multa por parte de la ATP, Tomic confesó que no lo sabía, pero instó a la gente a comportarse de manera más respetuosa. "La grada necesita ser más respetuosa en un torneo como el US Open. En el partido de Tipsarevic, la gente se puso muy en contra de uno de los dos. Eso crea energía. La grada se mete en el partido y eso puede causar problemas. Yo tuve problemas con algunos de la grada, en una esquina, me estaban diciendo cosas negativas en mi lenguaje, serbo-croata", asegura el tenista. "Estamos en un deporte el cual es muy respetuoso. Como el golf. En los torneos de golf nadie grita, nadie habla. Hay mucho silencio mientras alguien golpea la pelota. En el tenis debería ser igual. No somos boxeadores o luchadores de Pressing Catch", sentencia.

