Difícilmente esta noche pueda Angelique Kerber dormir tranquila. La jugadora alemana dio un paso más en el WTA Premier de Cincinnati derrotando a Simona Halep en semifinales (6-3, 6-4) y ya solo existe un obstáculo antes de conseguir el objetivo más importante de su carrera: el número uno del mundo. Si mañana derrota a Karolina Pliskova en la final, la germana apartará a Serena Williams de lo más alto del ranking después de 42 meses de reinado. Vayan preparando los confettis porque se viene una buena celebración.
Angelique Kerber, a un paso de la historia

