Un caso de gravedad puede sacudir al mundo del tenis en los próximos días: la joven británica Gabriella Taylor, de 18 años de edad, podría haber sido envenenada el pasado mes de julio mientras disputaba el cuadro júnior de Wimbledon. La tenista tuvo que retirarse en los cuartos de final debido a una misteriosa enfermedad y días más tarde fue ingresada en un hospital en la unidad de cuidados intensivos cuando su vida corría riesgo. “Estuvo al borde de la muerte”, comentó la madre. Una de las teorías indica que la tenista podría haber sido objetivo de una banda organizada y de las mafias de las apuestas, tal y como apunta el periódico inglés The Telegraph.
Gabriella Taylor lleva unas semanas viviendo una pesadilla personal. La británica competía por un lugar en las semifinales de Wimbledon júnior, todo transcurría con normalidad hasta que no pudo terminar su encuentro de cuartos de final ante la norteamericana Kayla Day. Taylor comenzó a sentirse mal, se tuvo que sentar en la silla y decidió que no podía continuar jugando porque no se encontraba bien físicamente..
La madre de la tenista, Milena, se alertó de lo sucedido, ya que su hija antes del torneo estaba en muy buena forma física. “Ella estaba totalmente sana y jugando muy bien. Llena de confianza y con la ilusión de conseguir el título en Wimbledon. Ese era su sueño. Todo iba bien”, expresa en el diario británico.

Sin embargo, todo cambió a partir de los cuartos de final del torneo. “Ella llegó a cuartos... pero terminó quedándose en cuidados intensivos del hospital y a punto de morir. Cuando nos explicaron lo que era no lo podíamos creer".
En un principio se pensó que había contraído un virus mientras jugaba al tenis en otros países, pero después de pasar cuatro días en terapia intensiva, los médicos finalmente le diagnosticaron leptospirosis. Una hasta entonces desconocida enfermedad que puede transmitirse a través de la orina de rata.
La policía, viendo el panorama, comenzó una investigación criminal con la sospecha de que la tenista podría haber sido envenenada deliberadamente con la intención de eliminarla del torneo. Una teoría que se apunta desde la policía es que la joven tenista podría haber sido blanco del crimen organizado relacionado con las apuestas ilegales en el tenis.

Pero tampoco se descarta que la joven haya sido objetivo de una jugadora rival o de un entrenador del circuito. Lo que está claro, tal y como confirmó
un portavoz de Scotland Yard, es que se está investigando para certificar si la tenista fue envenenada deliberadamente "con intención de poner en peligro su vida".
En un comunicado policial se aclara que los agentes recibieron la denuncia por posible envenenamiento el pasado 5 de agosto y que podría haberse producido entre el 1 y 10 de julio. “La víctima se puso enferma el 6 de julio. Se desconoce dónde o cuándo ingirió el veneno. La víctima, una mujer de 18 años, recibió tratamiento hospitalario y continúa recuperándose. No hay detenciones y continúa la investigación”, concluye.

