Angelique Kerber no pudo hacer nada ante el huracán Serena Williams. Es la frase más repetida por la alemana en su rueda de prensa posterior a la final de Wimbledon. La de Bremen no pudo contrarrestar el tremendo nivel de la norteamericana al servicio y sólo pudo felicitar y reconocer el mérito de la número 1. Antes, a pie de pista, en la entrega de premios protocolaria, Angelique quiso dedicar algunas palabras a su equipo de trabajo.
"En primer lugar, Serena, eres una gran persona, una gran campeona. Siempre es un honor para mí estar en la final. Felicidades. Es la mejor sensación el jugar aquí en la pista central. Realmente han sido mis dos mejores semanas aquí en Wimbledon. También me gustaría dar las gracias a mi equipo; tengo el mejor equipo, sé que siempre me están apoyando. A veces no soy tan fácil, pero siempre creen en mí".

Ya en sala de prensa, Kerber analizó la final, con cierta impotencia, decantadísima por el alto nivel de Williams "Estaba un poco nerviosa al comienzo del partido, pero he jugado lo que pude hoy y sólo puedo decir que Serena sirvió increíblemente hoy. Ella se lo merecía, jugó un partido increíble. He intentado todo. Yo no perdí el partido, sino fue ella quien lo ganó. Tuve un solo un punto de quiebre y no pude hacer nada".
Para terminar, la germana se mostró muy orgullosa de lo conseguido. "Después de estas dos increíbles semanas solo puedo decir que lo di todo. Obviamente estoy decepcionada pero al final también muy orgullosa de lo que hice sobre todo después de lo de París; orgullosa de jugar mi segunda final de Grand Slam en el año; ha sido una gran final, con una gran atmósfera. Disfruté mucho de ella y no la olvidaré nunca".

