Angelique Kerber, cuarta cabeza de serie, pegó más fuerte, estuvo más solida y se llevó la victoria frente la número cinco del cuadro femenino, Simona Halep, en el primer partido de cuartos de final en Wimbledon. La alemana se impuso por un marcador de 7-5, 7-6(2) a la rumana en una hora y 30 minutos y se metió, por segunda vez en su carrera, en las semifinales del major inglés. El partido estuvo marcado por la inconsistencia al saque de ambas jugadoras, por la enorme cantidad de roturas de servicio, pero también por interesantes rallys y detalles que condicionaron la victoria de la alemana.
Simona Halep llegaba al encuentro siendo la mejor tenista al resto del torneo. Era la jugadora que mejor porcentaje (68%) de puntos de quiebre conseguía (21 de 31 disputados) y la que más juegos se llevaba cuando sacaba su rival (58%). Y lo demostró también durante el partido ante Kerber. Se hacía más fuerte cuando la alemana sacaba, restaba metida en pista, abría ángulos y hacía retroceder a la teutona. Buen juego con el saque de Kerber, pero esa era una sola cara de la moneda.

¿La otra? Al saque. Números muy deficientes para una ex número dos del mundo y aspirante a meterse entre las cuatro mejores de Wimbledon. Halep era incapaz de mantener su servicio con regularidad. En la primera manga disputaron 12 juegos y hubo 9 roturas de saque. Casi que ganó la que mantuvo. Dos veces Kerber y una Halep.
La alemana estuvo con un plus de potencia y más certera a la hora de amarrarse a la pista. Supo aguantar la táctica e inteligencia de la rumana, quien la obligaba a desplazarse por la línea de fondo. Halep sabía que tenía que sacar de la zona de confort a la alemana para hacerla impactar a la carrera. Esto, con el objetivo de que no pegara cómoda ni con los pies bien planteados en el suelo.
Entre táctica bien planteada en un principio, realizada de forma regular a la hora de la verdad, aciertos y fallos transcurrió el encuentro entre dos tenistas que, como dijo la propia Kerber, “creo que fuimos grandes restadoras”. La vigente campeona del Australian Open estaba contenta con la victoria porque ganó el último punto y "esto es lo que cuenta”, comentó.

Y de esto se trata en la segunda semana de competición de un Grand Slam. Si hay buenas sensaciones, bienvenidas, pero la realidad es que lo que importa es ganar. Y Kerber lo hizo con garantías, algo de fallos aislados, pero con la tranquilidad de estar entre las cuatro mejores de Wimbledon, a tan solo un paso de disputar su segunda final de Grand Slam y esperando por la pentacampeona del torneo británico, Venus Williams.
“Creo que estoy jugando mi mejor tenis ahora mismo”, agregó entre la euforia de la victoria. Kerber, que ya sabe lo que es ganar un torneo major, presenta su firme candidatura al título en el torneo más prestigioso del planeta.

