Andy Murray ya está en segunda ronda de Wimbledon. En el duelo británico de la jornada, el número 2 del mundo dio buena cuenta de Liam Broady (235 del ranking), al que doblegó por 62 63 64 en algo menos de dos horas. El segundo cabeza de serie del torneo no tuvo apenas dificultades en las dos primeras mangas. Más trabajada fue la tercera, donde Brady por fin se soltó y compitió entre las ganas del público de ver alargarse el partido y su amor propio por terminar con buenas sensaciones.
Momentos antes de que comenzase a llover, el campeón de 2013 pudo cerrar un encuentro sencillo pero que terminó competido, dándole un ritmo interesante para su juego de cara a lo que se viene. No obstante, en las dos primeras mangas no hubo mucho que contar. La diferencia de estatus y calidad se impuso ya desde el segundo juego del choque, en el que Murray rompió a su rival y fue encarrilando la cita hacia la segunda ronda.

Bajo la atenta mirada de Ivan Lendl, con quien Murray trata de acortar distancias con Djokovic para ser capaz de ganar torneos como éste, el británico no perdió la concentración y fue ampliando ventajas en el marcador con enorme facilidad. El servicio funcionó notablemente, su juego se mostraba muy superior y no concedía ni una sola bola de break en los dos primeros parciales. El partido rozaba el trámite ante un jugador de escaso bagaje competitivo en estas instancias, debutando profesionalmente en Grand Slam hace justo ahora un año.
En el tercero sí hubo al menos un interés creciente, propiciado por la mejoría y soltura de Broady. Su zurda empezaba a mover bien a Andy, a recuperar pelotas y a discutir puntos que tenían dueño en todo lo visto hasta ese momento. Aunque Murray fue break arriba hasta el final, Broady tuvo dos bolas de break y un aire muy diferente. El público supo reconocérselo y animó un último set que incluso tuvo con 5-4 y 15-30 posibilidad de prolongarse.
Murray recibió una sonora ovación y clasificó a segunda ronda, donde se las verá con el taiwanés Lu, dentro de un cuadro repleto de potenciales peligros (López, Brown, Kyrgios, Tsonga...).

