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Donna Vekic, hablemos de lo deportivo

La jugadora croata pasa por su peor momento sobre la pista tras encadenar diez derrotas en sus últimos doce partidos. Viaja ya lejos del top100.

Cuando la prensa especializada suele decir que el circuito femenino es más irregular que el masculino es porque no han estudiado casos particulares. Con todos los respetos hacia nuestra protagonista, el año que lleva la croata Donna Vekic es de lo más regular que puedes encontrarte en la actualidad: una decepción cada semana. También conocida por ser la pareja sentimental de Stan Wawrinka, este talento de tan solo 19 años parece haber perdido toda su proyección y no levanta cabeza desde el inicio de temporada.

El caso es que este artículo podía haber escrito hace ya muchas semanas, pero la confianza en la balcánica y el poco trayecto de calendario invitaban a esperar. Casi seis meses después, Donna Vekic presenta unos números alarmantes en su registro. Tan solo dos victorias a nivel WTA en todo 2016, cosechadas ante la número 92 del ranking en Kaohsiung (enero) y ante la número 378 en Doha (febrero). Antes, derrotas prematuras en Shenzen y Australia. Después, más derrotas en primera ronda en Indian Wells, Katowice, Istanbul, Estrasburgo, Roland Garros y Nottingham.

No estamos ante alguien habitual en rondas finales, ni siquiera en cuadros WTA de manera constante, pero es que ni siquiera en las fases previas ha tenido suerte este año la croata. Fulminada en las calificatorias de Sidney, Miami, Madrid, Roma y, esta última semana, Birmingham. Mientras que en torneos ITF, un escalón por debajo, sus actuaciones se resumen en cinco victorias y tres derrotas. Poquísima a luz en cualquier de los niveles profesionales.

¿Qué podemos esperar de Vekic? Ahora mismo complicado de saber, pero sí que recordamos lo mucho que prometía hace ya unos cuantos años. Desde el año 2010 que empezó a disputar los ITF se vio que esta joven poseía algo especial. Un año después, ya sabía lo que era ganar torneos ITF tanto en individuales como en dobles. En 2012 llegó su primera participación en un certamen WTA y lo celebró colándose hasta la final (Tashkent) aunque la perdería ante Begu. Tan solo tenía 16 años. En 2013 ingresó en el top100, hizo final en Birmingham y siguió allanando el camino para 2014. Allí por fin levantaría su primer y único título hasta hoy en Kuala Lumpur.

Tampoco le fue mal en 2015 pese a cortar la racha de dos años consecutivos cerrando el año entre las cien mejores. Repitió final en Tashkent y alcanzó la tercera ronda en Roland Garros, vivencias que todavía siguen siendo las últimas sonrisas de Donna a nivel profesional. En un 2016 para olvidar, solo dos victorias a nivel WTA lucen en su estantería. ¿Cuánto de culpa tiene la polémica del pasado verano entre Wawrinka, Kyrgios y Kokkinakis en estos resultados? Seguro que algo habrá influido. Ojalá no lo suficiente para olvidarnos ya de esta mujer que apuntaba a ser una de las referentes en un futuro próximo.