Galo Blanco: “Hoy hay más envidia que antes”

El entrenador de Karen Khachanov y Andrey Rublev habla con Punto de Break sobre su trabajo como coach de dos de las mayores promesas del tenis mundial.

Nacho Mühlenberg | 29 Apr 2016 | 09.15
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En Puntodebreak encontrarás toda la actualidad y noticias de tenis, así como fotos de tenistas e información de los torneos ATP y WTA como los Grand Slam y Copa Davis.
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Galo Blanco se ha ganado el respeto de los jugadores y del circuito ATP no solo gracias a su experiencia como tenista, sino también a sus éxitos a la hora de desarrollar sus habilidades como entrenador. El tenista asturiano estuvo junto a Milos Raonic o Jurgen Melzer, entre otros, y ahora entrena a dos de los jugadores con más potencial del mundo: Karen Khachanov y Andrey Rublev.

En una charla con Punto de Break, Galo Blanco analiza a los dos jugadores rusos del momento, repasa los defectos y virtudes de los tenistas y explica la forma que tienen de animarse mutuamente. Además, el español se sincera sobre su pasado como tenista y dice abiertamente que a él mismo no le gustaría tener a un jugador como era el Galo Blanco de joven.

¿Quién es Karen Khachanov?

Es un chico ruso que vino a la academia 4Slam Tennis después de Miami de 2014. Estuvo viajando con un entrenador de la academia hasta que en octubre de 2014 lo agarré yo hasta el día de hoy.

Su irrupción en el circuito fue bastante brusca…

Sí, con 17 años le dieron wild card en el ATP 250 de Moscú y apenas había jugado un partido de Future en su vida. Allí ganó dos partidos (Albert Ramos y Janko Tipsarevic) y de repente se encontró 400º del mundo. Le vino todo muy rápido.

Es curioso un caso de un jugador que gana antes un partido ATP que uno de Futures…

Sí. Él era bueno como junior, había ganado el Campeonato de Europa junior con un año menos… Era un chico con potencial y se ganó ese wild card. Además, también le dieron otra invitación en San Petersburgo antes, allí ganó otro partido… También le dieron un wild card en Ginebra, un Challenger que repartía 125.000 dólares e hizo semifinales... Y así fue. De no tener ni un punto ATP pasó a estar 400º del mundo.

Luego, como era lógico, llegó un pequeño bache.

Al año siguiente jugó torneos grandes, cosa que para mí fue un pequeño error.

¿Por qué?

Porque hay que pasar por diferentes etapas. Yo insistí que había que pasar por los Futures y que todo requería su tiempo. A día de hoy esto ya lo pasó, ha ido quemando todas las etapas y ahora estamos jugando los ATP. Todavía le falta madurez, pero tiene un potencial bestial.

¿Cómo se convence a un chico que juega torneos ATP y gana partidos para decirle que tiene que ir a competir en Futures?

Pues peleándome con él, con todo su entorno y haciéndoles ver que lo que yo quiero es tener un futuro top-10 y no un chico que todo el mundo se piense que con 18 años tiene que estar top-100. Hay que quemar etapas. El chico mentalmente no era maduro para estar donde toda la gente se pensaba que tenía que estar. Para ello hay que picar mucha piedra.

¿Dónde ve el potencial de Khachanov?

No es el clásico ruso que está 'zumbado'… Ahora en la academia estamos trabajando con Rublev, y (Karen) es totalmente diferente. Es un chico más “como nosotros”. Más tranquilo, no es frío… De hecho, me gustaría que tuviera más ese carácter ruso. Al final tiene ese juego ruso, pero el carácter es más como nosotros: le molesta fallar, a veces no se atreve a tirar… Son cosas que tiene que ir trabajando porque cuando entrena lo hace muy bien. Ahí es cuando ves el potencial. Entrena y es una locura. Lo hace todo bien. Le está costando competir, pero estamos en el proceso. Creo que cuando madure del todo va a pegar ese salto.

La relación entre Khachanov y Rublev es impecable. Son muy amigos desde pequeños.

Sí, son muy amigos. Cuando tenían ocho años ya entrenaban juntos. Son como hermanos, son íntimos amigos. Viven juntos en el apartamento de la academia. Se llevan muy bien y va a ser una competencia sana entre los dos. Se van a retroalimentar el uno al otro.

David Ferrer siempre dijo que Nadal le hizo ser mejor jugador. Imagino que en la época de Corretja, Costa, Moyà, Ferrero también pasaba lo mismo…

Sí, pero en la época que vivimos ahora creo que hay más envidias. Es como que no es tan sano como antes. Los chavales jóvenes de hoy en día tienen más envidia. Creo que es difícil encontrar gente así (como Khachanov y Rublev). Realmente tienes que ser amigos con el que compartes entrenador y entrenamientos porque si no, al final, es como que hay competencia fea.

¿Dónde nota más envidia ahora que antes?

A ver, yo me pongo en la época de antes… Cuando teníamos el mismo entrenador con Fernando Vicente, con Carlos Moyà y viajábamos en grupo, yo deseaba que ellos ganaran. Yo iba a los partidos e intentaba apoyarlos al máximo y me alegraba cuando ganaban. Hoy en día no se ve tanto. Hoy ves más comentarios negativos, como que no se alegran tanto.

Hábleme de Rublev…

Otro que tiene mucho potencial. Físicamente se tiene que formar, ahora es un palo. Mentalmente tampoco está trabajado, no sabe cómo jugar al tenis. Le pega muy fuerte a la pelota, pero muchas veces sin sentido. A la que pongamos las piezas en su sitio no hay ‘tu tía’. Van a llegar los resultados sí o sí.

Me asombra enormemente la potencia de Rublev. No entiendo cómo hace para darle tan fuerte a la pelota siendo tan delgado…

Yo tampoco me lo explico, pero tiene una energía descomunal. Y cuando aprenda a controlar toda esa energía y sea más positiva que negativa… ¡va a ser una bomba!

¿Cómo es Galo Blanco como entrenador? Me llegó que es exigente, metódico y duro.

(Sonríe) Sí, es así. Realmente soy muy exigente. Soy duro. Al final me pongo un poquito en situación de cómo era como jugador, qué es lo que me faltó e intento dar eso. Intento exprimir al máximo a mi jugador siempre que vea que me puede dar ese máximo. No me sirve un 90%, tiene que ser un 110%.

¿Por qué eso?

Porque cuando estás compitiendo no puedes jugar a un 90% porque pierdes. Por eso suelo exprimir al máximo a mis jugadores, sé que muchas veces chocamos y, en función de los carácteres, tú tienes que aflojar o apretar. En el caso de Kharen sé que puedo apretarlo más que a Andrey.

También lo rodea un buen equipo de trabajo y entrenadores.

Sí, me apoyo mucho en los entrenadores de la academia. Nos complementamos mucho. Por ejemplo, yo, que soy muy exigente, y si estoy mucho con un chico, habrá una semana que viaje con Fer (Vicente), que es más relajado. Y así muchas veces tenemos el balance que para mí es vital.

Intuyo por lo que dice que una autocrítica suya puede ser que no se exigió al cien por cien cuando era joven…

Mmm… a ver… creo que yo me exigía, y mucho. Lo que me pasaba es que no me dejaba ayudar. Yo me creía en la posición de que lo sabía todo. A mí realmente no me gustaría tener un tenista como cuando yo era jugador. Pero sabría llevarlo porque sé por dónde me va a salir.

Interesante…

El que era muy parecido a mí como jugador era Raonic. Es por eso que con él tuve un aprendizaje muy bueno.