Rafael Nadal hizo historia al levantar su noveno trofeo en el Conde de Godó y despertó la “Nadalmanía” nuevamente. Los aficionados están volcados con el español y los jugadores del circuito vuelven a ver que el rey de la tierra batida está para ganar títulos importantes tras las conquistas en Montecarlo y Barcelona. A pesar de esto, Nadal explicó en la rueda de prensa posterior a la final que está por encima de lo que diga la gente en relación a su tenis.
“Ni me fui ni he vuelto”, comentó cuando se le preguntó sobre si está volviendo su mejor versión. “Ni una cosa ni la otra. Que si me fui, que si vuelvo, que si está para retirarse... Yo no voy a participar de ese debate. Desde el respeto todas las opiniones son respetables, pero yo hago lo que puedo cada día. Nunca he sido una persona arrogante: he estado el número 5 del mundo, no el 25. Ésa es la realidad”, tiró el nueve veces ganador en Barcelona.

Nadal está volviendo a competir sin la ansiedad que vivió en el 2015. “Soy una persona estable emocionalmente, en pista y fuera de ella. Acepto bien todos los errores y juego el siguiente punto sin tener en cuenta lo que ha pasado en el anterior. En cambio, el año pasado las cosas negativas me perjudicaban y las positivas sumaban poco. Si tienes ansiedad no tienes el control de ti mismo”, explicó en la rueda de prensa final.
Como él mismo explicó, el mallorquín quiso recalcar que lo que hizo el 2015 fue para valorar positivamente debido a sus problemas personales. “Terminar el número 5 el año pasado tiene mucho mérito porque más de la mitad de año estuve compitiendo contra los rivales y contra mí mismo, era un esfuerzo doble”, se sinceró Rafael, que ha superado esa lucha consigo mismo gracias “al trabajo diario, la ilusión por jugar y aceptar lo que estaba pasando”, tal y como comentó.

Una vez más, Nadal volvió a apoyar a su equipo técnico y se puso sobre su espalda la presión y la responsabilidad por lo que sucede en pista. “Si las cosas no funcionaban no era por mi equipo, sino por mí. El más crítico conmigo mismo soy yo y el culpable de las derrotas soy yo”.
Triunfar en el Conde de Godó es un hecho que no deja de agrandar su currículum. “Es algo realmente especial. No sé si esto es irrepetible o no porque si lo he hecho yo igual puede hacerlo más gente, pero sí es muy difícil de hacer”. El balear tiene ya 9 títulos en Roland Garros, Montecarlo y Barcelona. “Unir Barcelona a este grupo de 9 me hacía mucha ilusión”,
Pero no solo logró un récord personal en la ciudad condal, sino que también igualó los 49 títulos sobre tierra batida del argentino Guillermo Vilas. Eso sí, Nadal le restó importancia. “Lo importante es ganar otra vez este torneo, el resto de cosas no es importante. Los récords ya los miraré al final de mi carrera”.

