Pablo Cuevas es ese tipo de jugador que determina y complica el cuadro de cualquier jugador sobre tierra batida. Siempre hace partido ante cualquier jugador del mundo y lo volvió a demostrar ante el canadiense Milos Raonic. El espigado norteamericano tuvo que cerrar el encuntro en el tie break del tercer parcial, después de otra durísima batalla de 2h y 35 min (7-5 2-6 7-6 (5). El uruguayo llevó al límite a Milos, que festejó la victoria acorde a lo trabajado que fue el choque.
Montecarlo: Raonic salva el 'muro Cuevas'

