La bielorrusa Victoria Azarenka ha hablado con los compañeros de la web de la WTA donde ha expresado su felicidad y convencimiento sobre el tenis que lleva practicando desde que arrancó este 2016 y que le ha llevado a volver al top 10 y a atrapar la semana pasada el título en Indian Wells batiendo a la imbatible Serena Williams. La de Minsk va más allá y considera que su nivel es superior al que mostrara en 2012, el mejor momento de su carrera hasta la fecha.
“Creo que soy más fuerte, más rápida y más inteligente. Encuentro la manera de ganar aun cuando otros aspectos de mi juego no funcionan”, cuenta Vika. “He mejorado mucho mi servicio. Estoy más feliz y tengo un equipo conmigo que me hace ver que no tengo límites. Esto es algo muy importante, que te envuelve de energía y te obliga a no conformarte con mantener tu nivel”, asegura la bielorrusa, que salvo su derrota inesperada en los cuartos del Australian Open ante Kerber, ha arrollado a casi todas sus rivales.
Azarenka incide en su preparación previa a los partidos como un factor fundamental a la hora de encarar dificultades dentro de la pista y saber solventarlas de la mejor forma posible. “La diferencia reside en tratar de buscar un balance. El trabajo fuera de pista, la preparación es algo que he cambiado completamente. Estoy mucho más relajada. Sé que me voy a sentir bien en la pista. Juego con mucha pasión porque esto es lo que hace que muestre mi mejor versión”, sostiene Vika. Siempre he dicho que hay una diferencia entre sentirse frustrada y estar enfadada. Estar cabreada creo que es algo bueno, te proporciona emociones. Pero una vez que tú te frustras, te dejas llevar por el mal camino. Y esto es un problema. Si logras ser capaz de controlar tus emociones y reconducirlas, así como tu cuerpo y cómo te sientes, eso, es un arte”, considera la ex número 1.

Especialmente en 2016 el hambre de la tenista de Minsk está siendo insaciable, consiguiendo y enlazando victorias apabullantes. Azarenka cuenta de dónde viene ese instinto. “Cuando era pequeña, si yo quería algo tenía que luchar por ello. Es tan simple como que estaba hambrienta a menudo. Había veces que no había comida, y esto es algo que desde entonces ha hecho mella en mí. No me verás nunca no acabándome mis comidas”, asegura la de Minsk.
“He tenido que luchar contra lesiones, sobre todo mentalmente. Fui lo suficientemente peleona como para sobreponerme a ello. Esto a veces asusta a la gente porque no es nada sencillo sacar a la luz todas tus emociones y sentimientos, hablar sobre ello y sincerarse. Es algo duro, pero una vez hecho te das cuenta que no es para tanto, y que quizá debieras hacerlo más a menudo”, opina Victoria.
La bielorrusa también habla sobre el peso que ejercen los entrenadores en las jugadoras y que les condicionan en exceso sus carreras. No lo ve así en su caso. “Un tema complicado para las mujeres en general es que somos muy fácilmente manipulables. Pasa muy a menudo en el circuito femenino. Es mi observación al menos. Hay entrenadores que intentan enseñarte e imponer su filosofía sobre ti. Creo que un gran entrenador y alguien que además sabe escuchar es aquel que sabe adaptarse a cómo te sientes y te enseña en base a eso. Esto es algo que yo también tuve que aprender y de lo que la gente joven debería ser consciente, “suelta Vika. Y cierra diciendo: “Creer en lo que tú piensas es lo correcto, porque tu primer instinto es siempre acertado”.

