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Garbiñe no levanta cabeza

Nueva derrota de la española en Indian Wells. Jugó sin servicio, se hinchó a errores no forzados y hubo nula comunicación con su entrenador.

La mejor versión de Garbiñe Muguruza todavía no ha aterrizado en 2016. Es doblemente duro puesto que el final de la pasada temporada no pudo ser mejor y ya todos imaginábamos un nuevo calendario lleno de éxitos y alegrías. Pero no, para nada está siendo así. Después de seis torneos disputados en el nuevo curso, la hispano-venezolana acumula unos cuartos de final como mejor resultados y tres derrotas en primera ronda, la última, hace unos minutos en Indian Wells ante Christina McHale (7-5, 6-1), la número 62 del mundo. Algo no funciona y de momento no se sabe ni el problema ni la solución.

Lo llevamos diciendo ya en varios torneos. “Es momento de retomar el rumbo”. La dirección correcta, esa que Garbiñe Muguruza dejó pintada durante los últimos meses de 2015. Pero ese rastro ha quedado totalmente desdibujado, incapaz de recuperarlo. California vivió una nueva decepción de la jugadora española en un partido donde su rival falló menos, pensó más y controló mejor sus emociones. El final del primer set, asalto igualado puesto que se lo llevó McHale por un apretado 7-5, la caraqueña dejó números alarmantes: 24 errores no forzados y un 51% de efectividad con el primer servicio. Así no se puede ganar un encuentro, pese a que ella tenga tanto talento que incluso lo pueda pelear. Más tarde, en la segunda manga, ya no hubo ni siquiera pelea.

Sam Sumyk bajaba una y otra vez para intentar aleccionar a su jugadora, pero en aquel banco nadie escuchaba. La expresión corporal hablaba por sí sola y la comunicación entre ambos profesionales se caía al suelo a cada palabra hueca que pronunciaban. Una conexión que parecía celestial el pasado septiembre y que ahora empieza a tener demasiados capítulos siniestros. El francés le exigía algo más de lucha, pero Garbiñe ya no estaba para nada. Salió a pista para conseguir empeorar todavía más los números del primer parcial. Esta vez, solo hizo cuatro puntos con su primer servicio. Derrotada 7-5, 6-1 y a casa.

En alguna ocasión comparamos lo que le sucedió a Eugenie Bouchard en 2014 y lo que luego sufrió en 2015. Una jugadora que con 20 ascendió al top5 del ranking y que doce meses después caía hasta el top50 sin ningún tipo de amparo. Muguruza, afincada todavía en el cuarto escalón de la clasificación, se asemeja en ocasiones demasiado a ese espejo en el que no debe mirarse. El de alguien perseguida por la expectativa y traicionada por su ansiedad. El tenis, como siempre, te dará otra oportunidad. En Miami. Momento en el que será la propia jugadora la que elija si levantar por fin el vuelo o terminar de hundirse en este túnel con salida. Simplemente hay que buscarla.