Visto lo visto, Ivan Dodig tuvo hasta suerte. El tenista croata disputaba su partido de primera ronda en Indian Wells ante Alexander Zverev cuando un mal apoyo le hizo irse al suelo y soltar sin querer su raqueta, la cual rebotó en el cemento y terminó golpeándole la cara. La herida se formó a escasos milímetros del ojo, por lo que el bueno de Ivan pudo terminar sin problemas el encuentro aunque no logró hacerse con la victoria.
Ivan Dodig casi se saca un ojo con su propia raqueta

