Una semana con molestias rematada con la primera final perdida de 2016. Roger Federer no pudo revalidar su corona en Brisbane tras verse superado por Milos Raonic y por una ligera enfermedad que le impidió dar el 100% a lo largo de los 87 minutos que duró el encuentro. “No jugué mi mejor tenis”, afirmó el suizo en una rueda de prensa donde aclaró que ahora miso su único objetivo es estar listo para el Open de Australia.
“Fue un partido difícil. No jugué mi mejor tenis, pero cuando te enfrentas a un gran sacador lo que haces es centrarte en su servicio y hoy Milos ha sacado muy bien, a ambos lados, sin dar casi oportunidades”. Lo curioso es que Roger firmó un saque directo más que su rival (7-6) pero sin llegar al 82% de efectividad con puntos ganados con el primer servicio del canadiense.

“Todavía tengo una tos y la garganta la noto un poco extraña, no tengo suficiente energía en las piernas. Espero poder volver a la pista tan pronto como sea posible. Tengo que recuperarme por completo antes de hablar de objetivos importantes para el Abierto de Australia. Descansaré mañana porque si sigo jugando no mejoro”, confesó el número tres del mundo, aclarando su actual estado de salud pero sin refugiar su derrota en esta excusa. Simplemente, hoy le fue imposible rendir al nivel de días anteriores, aunque eso no le asegurara salir campeón.
“Me sentía cansado durante toda la semana y en los momentos importantes notaba esa molestia. Lo bueno es que la pretemporada ha sido genial. Me preparé bien y creo que en 3-4 días, si todo va como debe ser, volveré a estar al 100%. Estar sano, ahora mismo, es el principal objetivo”, subrayó Roger tras dejar escapar la 48ª final de su carrera.
"Mi defensa nunca ha sido tan bueno como el resto de la semana. Tuve los mejores momentos, con mucha seguridad en mi juego, pero cuando más importaba, es decir, hoy, no he podido confiar en la defensa. Pese a ello, para nada estoy triste, he llegado a la final y si me lo llegan a decir a principios de semana hubiera estado increíblemente feliz”, aceptó Federer, demostrando una vez más que las derrotas ya no le afectan de igual manera que hace cinco años.

Respecto a Raonic, el suizo dedicó unas palabras de felicitación y expresó que el su techo está en las propias manos del jugador. “Ahora está jugando muy bien y muy cerca de la línea de fondo, con Galo Blanco aprendió a hacerlo tan bien desde atrás. El año pasado jugó bien aquí y luego se lesionó. Depende de él que vuelva a estar al nivel de los mejores”, finalizó el de Basilea.

