Guido Pella, uno de los mejores jugadores de los torneos Challengers en la presente temporada, terminó el año con un sabor agridulce. El argentino, 78º del ranking mundial y ganador de tres títulos (San Luis Potosí, San Pablo y Porto Alegre) esta temporada, estaba disputando el último partido de Round Robin del ATP Challenger Tour Finals de Sao Paulo cuando se le rompió el abductor y estalló de dolor.
"Me rompí el abductor. Los más probable es que no llegue a jugar mañana (por el sábado, las semifinales) porque siento mucho dolor. Cuesta describir este momento", explicó Pella en su Twitter personal. El argentino, que ya se encuentra en Buenos Aires para medir el alcance real de la lesión, estaba triste por cómo terminó el 2015, una temporada que lo vio “renacer” ya que en 2014 decidió dejar el tenis momentáneamente.
El tenista estaba saturado, agobiado y sin ganas de seguir compitiendo. "El tenis me estaba haciendo mal y no me aguantaba ni yo. Me la estaba agarrando con todo el mundo, con mi familia, con todos... Creo que parar ha sido la mejor solución”, confesó el argentino que paró unos meses durante la pasada temporada. "Tenía que parar y replantearme nuevos objetivos en mi vida. Era evidente que algo no estaba funcionando en mí, no me estaba dando alegría ni jugar, ni entrenar, ni viajar, ni nada".
A día de hoy dejó atrás la crisis personal y volvió con las pilas recargadas y con la motivación suficiente para estar en uno de los mejores momentos de su carrera profesional. Si las lesiones se lo permiten, Pella puede soñar con un 2016 ilusionante.

