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'Au Revoir' Roger

John Isner sale ganador de una batalla mental ante un apagado Roger Federer (7-6 3-6 7-6). El suizo se marcha de París sin ceder su servicio

Con 27 saques directos labró el norteamericano John Isner la gran sorpresa de la jornada en Paris Bercy, tras batir al suizo Roger Federer en tres mangas, 7-6 3-6 7-6. En un partido construído bajo los parámetros donde mejor se encuentra, el de Greensboro se mostró muy firme con su servicio y sorprendió al número 3 del mundo desde una buena defensa y una mayor intimidación en la red.

Fue un encuentro previsto en su narrativa. Apenas se rompió el servicio en una sola ocasión y unos cuantos puntos sueltos decidieron el marcador final. En ellos, Isner mostró más ganas por provocar errores, un espíritu más reconocible durante todo el encuentro y un servicio incontestable (salvó cinco bolas de break con ace). Dejando el saque a un lado, Roger no marcó diferencias.

Su drive se mostró irregular, su movilidad careció de chispa y cintura y se mostró oxidado y algo desganado en varios tramos del encuentro. Tal fue así que al comienzo del segundo set, el helvético pidió la entrada a pistadel doctordel torneo, presumiblemente para tomar algún medicamento. Su nivel de energía, al menos en lo que dejó entrever su actitud, pareció no estar al 100%.

Por ello, Isner siempre pareció más activo, celebrando con mayor efusividad los aciertos, con un nivel defensivo encomiable y una agresividad para poner en aprietos el revés de Roger. En la malla se edificó también parte de la cita, demostrando la disparidad de ánimos entre ambos jugadores. La actividad del americano en la red fue mucho más frecuente que la de su rival, que subió menos de la mitad de veces que al americano (17 por 38).


Un momento de inflexión pareció llegar cuando Federer interpretó que ante su falta de soltura con sus golpes de fondo y el buen nivel defensivo del americano, bajar la velocidad de los tiros y moverlo hasta obtener ventajas posicionales parecía el camino. Quebró y sostuvo para igualar el choque.

Esa reacción del segundo set parecía devolver el control del encuentro a Federer, que desde que cerrara la segunda manga apenas pudo inquietar los turnos al saque de John. Así, en ambos tie breaks, Isner mostró mucha mayor agresividad sobre los segundos del suizo y se llevó una victoria que por sensaciones y convicción mereció. A falta de conocer los problemas físicos de Federer, la derrota fue consecuente. Aún sin ceder su servicio, Isner exige un plus que Roger no pudo ofrecer.