La victoria ayer de Federer desinfectará aún durante un rato la llaga del fan promedio del suizo, en la que Rafa Nadal lleva metiendo el dedo toda la vida, pero el histórico entre ellos sigue 23-11 y no parece engañoso.
Si yo lanzase una moneda al aire unas cuantas veces podría obtener cualquier resultado. Por ejemplo una mayoría —o incluso una totalidad— de caras, o de cruces. Pero si la lanzara muchas veces, cuantas más lo hiciera —con límite en ∞—, más me acercaría al 50% de caras y 50% de cruces. Si no sucediera así, el motivo sería que la moneda es imperfecta, desigual.
23-11.
Los criterios de consenso mayoritario, dentro del marco del debate sobre quién es la CABRA —si es que puede existir—, establecen el número de Grand Slams obtenidos como un dato tan excluyente, que el aspirante a igualar o superar a otro tenista debe tener al menos los mismos que su rival —o casi, casi— para comenzar a hablar de otras cosas. Yo sí aceptaría como condición sine qua non al menos el Grand Slam de carrera, acreditador de la capacidad para dominar en un deporte cuya característica principal es la multisuperficie. Pero por lo demás 17-14 no me parece una desigualdad como para que no haga falta seguir hablando, sobre todo si en enfrentamientos directos el aspirante rebanó al presunto titular. Si Usain Bolt hubiese ganado 17 medallas de oro y Perico El De Los Palotes 14, pero De Los Palotes hubiese ganado el 70% de carreras en las que coincidieron —incluyendo la mayoría de grandes citas—, sería muy difícil defender que Bolt fue mejor corredor. Tanto como defender que Bolt fue el mejor de todos los corredores de todos los tiempos. ¿Cómo va a ser el mejor de todos si fue peor contra uno de quienes discordian?
A mí la verdad es que me importa un pimiento quién sea la CABRA, y es más, creo que la sublimación de la idea de “mejor” ha aligerado demasiado el peso de frases tan verdaderas y tan saludables como por ejemplo «Lo importante es participar»; pero ya que estamos, añadiré también que como Nole gane por fin en Paris, me parece que se termina follando a estos dos.


