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Doce meses en el limbo
Se cumple un año de la última final de Marin Cilic en el circuito ATP, Moscú 2014. Tras una temporada de sinsabores, el croata defiende título.
Ya han pasado doce meses y todavía seguimos esperándole. Ha sido una travesía en el desierto de casi un año en la que Marin Cilic no ha podido confirmar todo el éxito consumado en el Us Open del curso anterior. Primero lesiones, luego falta de ritmo y por último derrotas aplastantes han llevado al croata lejos del top10 hasta convertirlo en el único jugador de los veinte primeros de la clasificación que no ha sido capaz de disputar una final en lo que llevamos de temporada. En Moscú 2014, torneo que empieza mañana, fue su último baile con la gloria.
Han sido demasiados cambios en la vida de Marin Cilic, aunque ninguno a nivel deportivo. Mismo entrenador, mismos patrocinadores, mismo estilo de trabajo y de juego, hasta casi mismo calendario. Lo único que ha trastocado sus planes fue esa lesión a principios de temporada que no le dejó entrar en la rueda hasta Indian Wells. Pero contando desde el mes de marzo hasta aquí, la verdad es que es como si no contáramos nada. Bueno sí: derrota, tras derrota, tras derrota. Su únicos resultados decente fueron las semifinales del Us Open, torneo que defendía, donde acabó siendo eclipsado por un Novak Djokovic que lo dejó a la altura de un recogepelotas. Demasiado castigo para un hombre que de verdad confiaba en ocupar de nuevo su trono.
Tampoco la gira asiática le ha traído grandes sonrisas al bueno de Marin, evidenciando donde se encuentra el verdadero problema de su carrera: en el top10. Siete duelos a lo largo del calendario ante los diez primeros del ránking y siete portazos ineludibles que han generado más dudas si cabe en su Head. Aunque esto no viene de nuevo, ya en su primera participación en la Copa de Maestros se marchó con tres dardos en su espalda, uno por cada derrota en la fase de grupos. Dos juegos le hizo a Djokovic y cuatro a Berdych. Ante Wawrinka cayó en tres mangas. Resultados que no se deberían dar cuando son los mejores los que se juntan en el ruedo, aunque quizá eso de los “mejores” sea relativo.

Cilic no ha demostrado nada más después de su mágico año 2014, incapaz de defender sus coronas pasadas, ahora le llega a última, la de Moscú, donde levantaba hace doce meses su decimotercer y último título hasta el momento. El de Medjugorje será el único top20 del cuadro, teniendo como máximos rivales al último finalista, Roberto Bautista, a Viktor Troicki o a Philipp Kohlschreiber. En su debut cruzará ante Bedene o Istomin, dos tenistas peligrosos que llegan en buen momento de forma y que podrían darle la puntilla en una temporada para olvidar.