Steve Darcis se vio arrollado por un Expreso suizo de nombre Roger Federer. El belga sólo pudo hacerse con cuatro juegos ante un Federer colosal. 6-1, 6-2 y 6-1 fue el resultado final, que refleja la superioridad hoy del de Basilea.
Aunque nunca se habían enfrentado, no parecía a priori que el juego de Darcis pudiera hacer mucho daño a Roger. El belga, cuya mejor arma es su primer servicio, sufría con la pelota en juego. Federer muestra una facilidad pasmosa cuando se pone a golpear y sacar tiros ganadores y su última versión, mucho más agresiva, le sigue funcionando a la perfección. El suizo encuentra las líneas y los ángulos de manera que visto por la tele, parece sencillo hacerlo.
A Darcis le estaba viniendo un Expreso y no sabía cómo pararlo. Roger tiraba planos de toda clase, como para dar una lección magistral. Subía a la red para presionar y sacaba voleas de otro mundo. Y continuó presionando los saques de su rival como en las últimas semanas. En definitiva, la gran versión de Roger. Ni siquiera cuando el belga pegaba un punto increíble, sacando al suizo más allá del pasillo de dobles era capaz de ganar el punto.
Federer's return position. #SABR pic.twitter.com/jbmluX7V7V
— LetsTalkTennis (@letstalktennis1) September 3, 2015
Porque, ¿qué se puede decir cuando alguien juega de esa manera? Sobran las palabras y los adjetivos. Federer, con el paso de los años, ha sabido reinventarse y adaptarse a las nuevas condiciones y de mejorar. Es una adaptación al medio perfecta. Roger trabaja para ganar su 18º Grand Slam y no va mal encaminado. Al menos, recorre el camino correcto.
El de Basilea sabe que su posible éxito en Nueva York pasa por llegar lo más fresco posible a las rondas finales, ahí donde podría enfrentarse a tenistas como Murray o Djokovic, que le exigirán lo mejor de él a cinco sets y es por eso que hoy ante Darcis corrió como alma que lleva el diablo para estar el menor tiempo posible en pista. Llegados a la mitad del partido, de los 69 puntos que se había puesto en juego, Roger se había hecho con 45 de ellos y 26 con un winner. Tremendo.
Federer acabó pasando por la central del US Open como un Expreso. Darcis no supuso un test serio y fue casi como un juguete en las manos de un niño. En su siguiente parada, la tercera aquí en Flushing Meadows, Roger se enfrentará a Philipp Kohlschreiber. Ahí quizás, sí que pueda necesitar pasar más tiempo en la estación.

