El mallorquín Rafael Nadal ha concedido una entrevista a la revista GQ en la que habla de sus comienzos, de su rivalidad con Roger Federer y Novak Djokovic, de su inseparable equipo, que le acompaña desde sus inicios y comenta cómo es su vida fuera de las pistas y hace una confesión sorprendente sobre si se priva o no de hacer ciertas cosas.
En este 2015 se cumplen 10 años desde que Rafa conseguía su primer título de Grand Slam. Nadal reconoce que por aquél entonces, él ya era bastante maduro. "Por suerte, yo tenía la cabeza más o menos amueblada. Era un chaval natural, tranquilo. Reconozco que tuve gente a mi lado que me supieron llevar por el camino correcto", cuenta el ganador de 14 grandes. Durante todos estos años, Nadal se ha visto inmerso en dos grandes rivalidades, en primer lugar, contra Roger Federer y años más tarde, contra Novak Djokovic. "Para mí, enfrentarme a Federer ha sido todo un honor. Había mucho respeto siempre entre nosotros. Los dos hemos sido testigos de momentos muy importantes en nuestras carreras y vivimos muchas cosas juntos dentro de una pista de tenis. Nuestra rivalidad nos ha hecho crecer, hacernos más grandes", afirma.

Pero preguntado sobre si es el suizo el rival que más le ha costado ganar, Rafa responde que no y da otro nombre. "Si soy sincero, el rival más difícil que he tenido nunca sobre una pista de tenis ha sido y es Novak Djokovic. Con el serbio siempre he notado una igualdad muy grande. Hemos disputado encuentros muy, muy ajustados. Tampoco me olvido de otros como Murray o Ferrer. Hay muchos tenistas duros en el circuito", reconoce el de Manacor.
"Sé que este año he tenido momentos duros pero confío en que habrá de nuevo buenos en el futuro", cuenta Rafa. "Sé también que volveré a tener momentos malos pero lo importante es mantener la tranquilidad. Saber que uno hace todo lo posible por competir y a partir de ahí, mantener la ilusión y la motivación", añade.
Nadal habla sobre la soledad que siente muchas veces el tenista, siendo el tenis un deporte tan individual. "No disfruto nada estando solo. Me gusta estar con gente. Las victorias saben mucho mejor cuando las celebras en grupo. En la foto siempre salgo solo, con la copa, pero ése es un acto solemne. Siempre intento vivir y celebrar en grupo. Las derrotas también son más llevaderas cuando las vives acompañado. El tenis a veces resulta complicado".
A Rafa le cuesta responder cuando le preguntan sobre si sería capaz de seguir en el circuito sabiendo que no tiene posibilidades de ganar los torneos importantes. "Es un tema que me cuesta responder porque aún no me encuentro en esa situación. Nunca la viví y sinceramente, no sé qué contestar. Me gusta la vida que llevo. Creo en mi estilo de vida porque encuentro en él una motivación. El día que sienta que ya no puedo conseguir ese algo que realmente me motiva, quizá haya llegado el momento de dar un paso adelante y buscar otra cosa. Pero, sinceramente, no creo que ese día esté tan próximo como para planteármelo", confiesa.

Durante este tiempo, se ha hablado mucho de que el tenista necesitaría cambiar de entrenador y buscar nuevos aires al lado de otra persona que no fuese Toni. Para Nadal, esta no es la solución. "Soy una persona que siempre ha creído en la continuidad, en el día a día. Jamás he despedido a nadie de mi equipo de confianza. Ante esto, solo hay dos opciones: o soy un fenómeno eligiendo a las personas, cosa que no lo creo, o soy muy autocrítico. Alguien que asume que cuando las cosas van bien soy yo más la ayuda de los demás, y que cuando van mal sigo siendo soy yo, pero al menos sé que además cuento con su ayuda. La autocrítica es vital a la hora de poder mantener un grupo de trabajo alrededor de ti".
¿Tener amigos en el tenis? "Sí que es posible", contesta Rafa. "El problema es que para tener una amistad con alguien necesitas una relación duradera en el tiempo con esa persona y dentro del circuito es complicado. ¿Compañerismo? ¿Llevarse bien? Por supuesto. Tengo muy buena relación con gente con las que he podido pasar mucho tiempo fuera del tenis. Carlos Moyà, Juan Mónaco, David Ferrer, Marc López, Feliciano López...". No cree que el ser amigo de alguien tenga que ver con la rivalidad en la pista. "No tendría ningún problema en ser amigo de Djokovic. O de Federer. Pero lo que yo entiendo por amistad va más allá de coincidir de vez en cuando en algunos torneos".

Sobre su vida fuera de las pistas, Nadal afirma tener una vida completamente normal, como cualquier persona. "Hago exactamente lo mismo que haría cualquier amigo mío", y reconoce que nunca ha renunciado a nada. "Hay gente que hace muchos sacrificios para triunfar. Todas las cosas que he hecho en mi vida, las he hecho porque he querido, nadie me ha obligado a hacerlas. Mi vida no es sólo tenis".
"Si salgo con mis amigos, salgo con mis amigos. Si me tengo que tomar dos copas, me las tomo. Si quiero jugar una pachanga al fútbol, pues la juego. Y si de postre hay chocolate, pues me lo como", afirma. "Luego, cuando regreso a la pista de tenis a entrenar y jugar lo hago con la máxima concentración e intensidad. He hecho y probado casi todas las cosas que hace la gente de mi edad. No saldré de fiesta cada fin de semana, pero sé lo que es".

