Dijo Bertrand Russell que “Conquistar el miedo es el principio de la riqueza”. Pocas veces tan cierto como hoy en día para los rivales de Rafa Nadal, quienes han comenzado a ganarle principalmente porque ya no le temen.
Feliciano López amplió el jueves la lista de jugadores a los que Nadal está actualmente redescubriendo. Para Rafa este presente es como un volver a empezar, pero de pesadilla. Cada semana se enfrenta a la mejor versión que él jamás vio de los mismos tenistas a quienes llevaba ganando desde hacía una década. La diferencia es la ausencia de miedo a Rafa en ellos. Cuando lo sentían, salían a perder. Ahora, salen a ganar. Y resulta que muchas veces ganan. La manera más probable de que algo salga mal es creer que lo hará, pero también a la inversa. Creer es crear.
Cualquiera conoce uno de los principales motivos por los que Nadal es ahora menos bueno que antes: ha envejecido. La pérdida de fuerza en un tenista cuyo estilo depende tanto de la superioridad física es un problema grave, pero por otra parte los 10 años también han pasado para muchos de los rivales contra quienes ha perdido últimamente. López, Brown, Wawrinka, Fognini, Verdasco… Jugadores aproximadamente de su edad, profesionales más o menos desde cuando él comenzó a serlo y a los que siempre dominó pero ya no…
Nadal en el pasado casi siempre salía a la pista para enfrentarse a un rival que lo era sólo en el sentido diccionarial, porque a la hora de la verdad la mayoría de sus oponentes, como suele decirse coloquialmente, «no eran rivales» para él. Hoy sale a competir contra 10 años de pérdida natural de fuerza, contra todos sus demonios, y contra un rival que ahora sí es un rival, porque en la batalla psicológica ha ocupado el espacio que Rafa dejó libre.


