Cada torneo tiene una manera diferente y peculiar de poner remedio a la lluvia. Que se sequen las pistas dependen de las condiciones del tiempo y de la ciudad en la que se juega, pero hay procesos que aceleran el secado de las mismas. Con el paso de los años se han visto métodos tradicionales y otros algo más revolucionarios o curiosos. En Punto de Break hacemos una selección de algunos en los que se incluyen toallas, fuego, máquinas y hasta un helicóptero.
CON FUEGO
Los responsables del Challenger de Turín (Italia), disputado en el mes de abril, encontraron una curiosa manera de acelerar el secado de la cancha de tierra batida: fuego en pleno terreno de juego. Durante la semana había llovido de forma intensa y cuando las precipitaciones pararon, se optó por prender fuego sobre el polvo de ladrillo para poder continuar con el tenis. La medida, extrema y cuanto menos curiosa, tuvo buen resultado final.

CON TOALLAS
La lluvia alteró el desarrollo de la competición del WTA Premier de Sydney a principios de año y desde la organización se optó por las toallas como las herramientas idóneas para secar las pistas.

CON MÁQUINAS
Una imagen que podría parecer más propia del juego pac-man que no de una pista de tenis es lo que sucede en el US Open cuando llueve. Allí, las máquinas entran a la pista y dejan en unos minutos la superficie lista para ser usada.
CON HELICÓPTERO
En el US Open de 1969, que en aquella época se disputaba sobre césped, se alquiló un helicóptero para poder secar la pista. Un hecho sin precedentes pero que sirvió para que Rod Laver venciera a Tony Roche.
¿Qué otra forma curiosa sabes para secar una pista de tenis?

