Las altas temperaturas presentes durante la jornada del martes en Melbourne están causando estragos en el Australian Open - una circunstancia de la que no escapan los recogepelotas. En posición estática bajo un sol de justicia, pueden ser unos de los protagonistas con mayor exposición al calor del verano aussie.
Así se dejó ver en la Court 8, cuando la jornada ha alcanzado el mediodía, momento en que un ballboy se ha sentido indispuesto hasta el punto de necesitar quedar tendido en la sombra. En el partido que enfrentaba a Daniel Gimeno Traver y Milos Raonic, la actividad tuvo que ser interrumpida para dar la asistencia al afectado.

No dudó el tenista español en parar el encuentro y acercarse a recoger al joven y llevarlo a una silla lejos de los rayos solares. Un factor de incidencia directa en el primer Grand Slam del año. Temperaturas por encima de los 30 grados como nota permanente. Un auténtico reto de supervivientes.

