Sara Sorribes es una de las grandes esperanzas del tenis femenino español. La tenista española, con sólo 16 años, ya está entre las 500 primeras tenistas del ranking WTA, gracias en parte a los cuatro títulos conquistados esta temporada.
Hablar de relevo en tenis femenino es una empresa complicada. Sin embargo, Sara Sorribes (Vall D’Uxó, Castellón; 1996) es tan insultantemente joven como sorprendentemente madura para unos 16 años que le han visto conquistar la mayoría de torneos importantes en categorías inferiores, alcanzar la final en todos los ITF 10.000$ disputados en 2012 y ocupar un hueco entre las 500 mejores jugadoras del mundo, además de ser la española más joven en sumar un punto WTA. Con esa fabulosa carta de presentación, con unas armas alejadas del modelo habitual de tenista patria y con un esperanzador camino por recorrer, Sorribes afrontará en 2013 un año vital en el que debería seguir creciendo para aspirar a objetivos mayores. En esta conversación reposada repasamos su historia y algunos detalles de una temporada que ha terminado entre sonrisas.

Pregunta. ¿Tienes presente el recuerdo de tú abuelo regalándote una raqueta?
Respuesta. No, era muy pequeña (risas). Pero me lo han contado...
P. Tú madre era entrenadora en el CT Vall D’Uxó.
R. Sí y ella fue la que me inició porque daba clases en la escuela del club del pueblo y me llevaba allí. Es la culpable de que hoy esté aquí.
P. ¿Qué ha cambiado desde entonces?
R. La pasión por el tenis no, eso está claro. Me sigue gustando igual ahora que de pequeña. Supongo que ahora soy más mayor, más madura.
P. Tienes que hacer más de 60 kilómetros cada día para entrenar. ¿Lo toleras bien?
R. Es algo difícil recorrer todos esos kilómetros para ir a entrenar cada día. No se me hace pesado porque me gusta, porque sé que es el sitio adecuado para entrenar, por lo cómoda que me encuentro, por los entrenadores que allí hay y por lo bien que ellos me tratan siempre. Por eso asumo que tengo que estar ahí e intento que se me haga lo menos pesado posible.
P. ¿Cómo es una jornada habitual de Sara Sorribes?
R. Me levanto a las 6.35 horas y salgo de mi casa 45 minutos después. Me recoge Pancho Alvariño [uno de sus entrenadores] cerca de donde entrena el Valencia de fútbol y me lleva a la academia porque el vive por ahí cerca, así mi padre tiene que recorrer menos trayecto. Entrenamos tenis de 8.45 a 11.30 horas y de 12 a 13.30 horas hacemos físico. Como allí y de 16.00 a 17.30 horas hago tenis otra vez.
P. ¿Estudios?
R. Estudio a distancia. Me pongo por la tarde, cuando llego a casa. Lo último que me apetece cuando llego a mi casa es estudiar, pero es lo que toca y hay que aceptarlo también.
P. ¿Es una novedad positiva viajar tanto?
R. Al principio, te parece algo increíble y dices: “¡Qué guay, viajas!”. Al final, te termina agobiando un poco porque llegas, estás dos días en casa y vuelves a viajar. Todo esto se hace un poco pesado, pero es la vida del tenista y es lo que hay. Como decía antes, no queda más remedio que aceptarlo.
P. ¿Qué significa para ti la palabra sacrificio?
R. Algo que hay que hacer para conseguir tus objetivos. En este caso, yo hago menos vida de una niña de mi edad. No puedo salir un sábado o pasar tanto tiempo con mi familia o amigos como me gustaría...
P. ¿Has madurado antes obligada por la competición?
R. Sí, la competición te ayuda a madurar antes. Estar sola en los torneos, en los hoteles, sin tus padres, todo eso te ayuda.
P. Has ganado los torneos más importantes en categorías inferiores y muchos ya te señalan como el futuro del tenis femenino español. ¿Cómo se controla la euforia?
R. Esto es muy largo. Si no sigues trabajando día a día es imposible que llegues, por muchos éxitos que hayas conseguido de joven.
P. Hay varios ejemplos de jugadores que se han quedado en el camino. ¿Por qué?
R. Quizás, porque se crean expectativas muy altas que no se cumplen a medida que va pasando el tiempo y se van frustrando un poco. Tampoco conozco demasiado los otros casos.
P. Eres la española más joven en ganar un punto WTA.
R. Es un hecho anecdótico. No tiene mayor importancia, son cosas que pasan, nada más.
P. ¿No pesa la comparación con Arantxa y Conchita?
R. Cada una es como es y cada una va a hacer los resultados que tenga que hacer por su condición física y por su tenis. Arantxa y Conchita han sido dos tenistas muy grandes y va a ser muy complicado que alguien las iguale.
P. Toni Nadal dijo hace años: “Virginia Peña promete, será una gran jugadora”. Es de tu generación y tuvisteis una rivalidad deportiva en etapas anteriores.
R. Yo también pensaba que era una gran jugadora. La primera vez que la vi me impactó y cuando jugaba contra ella también lo notaba. Yo gané la primera vez, pero luego me derrotó ella las tres siguientes.
P. ¿Qué le pasó?
R. Tuvo problemas de espalda y quizás también por lo de las grandes expectativas que hablábamos antes, pero sobre todo por los problemas de espalda.
P. Varias academias se interesan en contar contigo. ¿Qué te hace elegir TenisVal como tu segunda casa?
R. ¡Uf! Bueno, fui a probar una mañana a TenisVal y lo decidí en dos horas. Entrené con Pancho Alvariño y en dos horas dije que no me movía de allí. Creo que el trato humano tuvo mucho que ver, no solo como te trataban como tenista sino como persona, como te hablaban y te escuchaban, por ejemplo. Me gustó mucho desde el primer momento.
P. Al llegar allí tuviste que cambiar el golpe de derecha. ¿Por qué?
R. Porque no pasaba la pelota de media pista (risas).
P. ¿Te ayuda a crecer en otros aspectos? A pegar mejor de revés, a tener más sensibilidad para hacer dejadas...
R. Al tener una derecha mala, necesitas tener algo mejor para poder ganar, para intentar poner en aprietos a la otra. Entonces sí que te ayuda, porque tienes que estar más concentrada en lo otro ya que sabes que vas a tener una o dos veces que sabes que te va a hacer decidir el partido.
P. ¿Te costó mucho ese cambio?
R. Me costó una pretemporada entera.
P. Hablamos de tus dos entrenadores principales. ¿Qué te aporta Jorge García?
R. Todo.
P. ¿Y Pancho?
R. Jorge ha trabajado más conmigo, es el que más involucrado ha estado. Jorge me ayuda más a nivel tenístico y Pancho más a nivel personal.
P. “Tiene un revés cortado muy bueno, parecido al de Conchita Martínez”, dijo Alvariño hace tiempo sobre ti.
R. Bueno... me siento cómoda con el revés cortado (risas).

P. “Es muy lista, tiene mucha cabeza y eso es lo mejor de ella”, también comentó sobre ti. ¿Cuánto pesa la cabeza en un partido?
R. Obviamente, si no tienes una raqueta en la mano no vas a ganar. Pero la cabeza influye mucho, la fuerza mental.
P. Defínete.
R. Siempre me lo preguntan y nunca sé qué decir. Creo que soy capaz de aguantar los intercambios desde atrás, pero me gustar ir a la red porque es donde más cómoda me siento. Me gusta terminar el punto ahí, en la red.
P. Pero el abanico de opciones que posees no es el habitual en una jugadora española, por ejemplo esas subidas a la red.
R. Eso es porque de pequeña siempre he jugado así y lo he ido manteniendo. Nada más.
P. ¿No te cansan las repeticiones y el trabajo físico?
R. Me gusta más jugar que hacer físico, claro. Pero es importante y también toca hacerlo.
P. Antes hablábamos de la mente. ¿La trabajas?
R. Estuve trabajando con una psicóloga que vino unas pocas veces, pero nada más. Es algo con lo que se nace, no creo que se pueda trabajar.
P. ¿Qué ha supuesto para ti terminar el año ganando en Vall D’Uxó?
R. Un sueño cumplido desde pequeña. Ganar delante de mi familia, delante de toda mi gente...

P. ¿Valoración de 2012?
R. Ha sido un año buenísimo, he aprendido mucho y he subido en el ránking, además de lograr finales y títulos, pero hay que seguir trabajando.
P. ¿Jugarás en 2013 los cuatro torneos del Grand Slam en categoría junior?
R. Pensaba ir a jugar a Australia, pero al final mis entrenadores han decidido que no lo haga, no merece la pena un viaje tan largo para jugar un solo torneo. Pero, en principio, los otros tres torneos del Grand Slam sí los voy a disputar.
P. ¿Tienes objetivo a corto plazo?
R. El objetivo es trabajar, trabajar y seguir trabajando.
P. ¿Un sueño futuro?
R. Ganar Roland Garros.
P. ¿Y un deseo? Ahora que se acerca la navidad y todo se puede pedir.
R. Que todo siga igual de bien que en este 2012.
P. Por cierto, me han contado que corrías mucho durante un partido de la Selección Española que coincidió con un partido tuyo de dobles...
R. Sí (risas). El España-Portugal era a las 20.30 horas y yo empezaba mi partido de dobles dos horas antes. Un partido de dobles no suele durar más de una hora y media como mucho, pero entonces se puso a llover durante el calentamiento, empezamos a jugar a las 19.45 horas y yo iba corriendo a por las bolas para terminar rápido. Pero corriendo rápido, ¿eh?. Ni nos sentábamos en los cambios. Y llegamos a tiempo para ver el partido.
También te puede interesar:

