Jerzy Janowicz está siendo la sensación de París-Bercy. A sus 21 años, este polaco que viene de jugar la previa del torneo parisino ya está en cuartos de final tras derrotar a gente del nivel de Philipp Kholschreiber, Marin Cilic, o el actual número 3 del mundo, Andy Murray.
En una época donde son muchos los que piensan que el tenis actual carece de jóvenes capaces de dar el salto a los puestos de arriba en la clasificación, se hace grato ver como un polaco de 21 años (cumplirá los 22 a mediados de noviembre) está empeñándose en mostrar que todavía hay gente nueva con ganas de dar batalla.

Por encima de los dos metros (2.03 m), este gigante nacido en Lodz e hijo de jugadores de voleibol profesionales, ha revolucionado al circuito ATP en París-Bercy al alcanzar los cuartos de final. Y no sólo por el resultado ha sorprendido, sino, especialmente, por la forma en que lo ha hecho. Salido de la fase previa, donde tuvo que sortear dos duros escollos (como son el ruso Tursunov y el local Serra), su paso por el cuadro principal está siendo espectacular, donde ya ha eliminado a tres Top-20. En la primera ronda, el alemán Philipp Kholschreiber fue su víctima en dos apretados sets. La misma historia se repitió el miércoles. Esta vez el gran perjudicado, el croata Marin Cilic, un especialista en este tipo de canchas. Sin embargo, el plato fuerte ha venido eliminando a todo un Top 3 como Andy Murray, luego de salvar una bola de partido.
Jugador de estilo muy directo con un revés a dos manos sólido y una derecha agresiva, su principal arma, sin duda, es el saque. Ese que le había posibilitado llegar hasta los octavos de final sin conceder ni una sola bola de break en los anteriores cuatro encuentros, y que ha vuelto loco a un jugador con la capacidad de restar del escocés Murray, quien ha reconocido al finalizar el partido que es "impredecible".
Por encima, de los 230 km/h, pocos son los tenistas que pueden presumir de tener un servicio parecido en el circuito y que también se ajusta a este tipo de pistas rápidas cubiertas.
Sin duda, el torneo de su vida, para un jugador que este año ha conseguido pasar del puesto 221 y que acabará el año como mejor tenista de su país por delante del experimentado Lukas Kubot, y sobre todo entre los 55 mejores tenistas del mundo, hecho que le facilitará enormemente su participación en los cuadros de muchos torneos de cara a 2013.
Todo un logro el de Janowicz, que esta temporada ha tenido en los Challengers su hábitat natural. Tres títulos en estos torneos menores le han valido para foguearse y demostrar que a sus 21 años puede confirmar aquellos grandes resultados que tuvo como junior, donde alcanzó la final del US Open de 2007 y de Roland Garros 2008. Y sobre todo para dejar atrás los problemas económicos que ha tenido en los últimos tiempos, ante la falta de recursos para sufragar los costosos viajes y desplazamientos que implica el tenis fuera del Top 100.

Su futuro
Con la victoria ante Andy Murray y su clasificación para cuartos de final, ahora lo que hay es que preguntarse hacia donde va su carrera. Ejemplos de tenistas que han destacado un día o un torneo esporádico, y luego se han apagado repentinamente, hay muchos. Habiendo alcanzado ya la tercera ronda de un grande como Wimbledon- cayó ante Florian Mayer- y llegando a los cuartos de un Masters 1000, parece que es de aquellos tenistas que se crecen en las citas importantes, lo que debe de reafirmar en su siguiente partido contra el ganador del Janko Tipsarevic y el argentino Juan Mónaco.
Un paso de que debe ser previo a la que debe de ser su gran temporada, la 2013. En ella, se verá realmente hasta donde es posible comprobar si su actuación esta semana ha sido flor de un día, o por el contrario va muy en serio.
Las consecuencias de su victoria
La victoria de Jerzy Janowicz o la derrota de Andy Murray, según se mire, ha dejado una serie de consecuencias que conviene resaltar. En primer lugar, que habrá nuevo campeón de un torneo Masters 1000 (París-Bercy 2010 con Robin Söderling) después de dos años reinando alguno de los integrantes del Top 4.
En segundo lugar, que por primera vez desde el torneo de París 2006, no habrá ningún tenista de ese cuarteto de oro en los cuartos de un evento de este nivel. Por último. que deja un torneo realmente abierto, donde el propio Janowicz puede tener una oportunidad de oro para seguir tirándose al suelo cada vez que gana un partido.

