Kei Nishikori será la principal baja de Roland Garros porque el nipón venía de hacer una temporada realmente sobresaliente en tierra batida y se había preparado mejor que nunca para el torneo, donde también destacan las ausencias de Robin Soderling, por su lesión y de Mardy Fish, que ha anunciado fatiga.
El nipón llegaba con los mejores números de su carrera en tierra batida y no sólo por las cifras sino también por las sensaciones que estaba dejando. Nishikori llevaba un bagaje en tierra batida muy pobre en sus anteriores temporadas, pero este año se había propuesto prepararse mejor y trabajar más en esta superficie. Estuvo en Buenos Aires y Acapulco por primera vez en su carrera y allí cogió la experiencia necesaria para desplegar sus mejores virtudes en Monte Carlo o Barcelona. En la capital argentina pudo con Ferrero o Hanescu antes de perder con Wawrinka, un súper especialista de la superficie. En Acapulco no estuvo especialmente acertado y cayó contra Chardy en un tercer set para olvidar 0-6.
Sin embargo, en Monte Carlo apareció este nuevo Nishikori muy seguro con su saque, pero poderoso y paciente desde el fondo de la pista. Llegó a octavos de final donde sólo Berdych, y no sin antes haberle arrebatado el primer set, se interpuso en su camino.
En Barcelona comenzaron sus molestias y no pudo completar su partido contra Fernando Verdasco. A raíz de ahí, no ha vuelto a competir. Estuvo ausente en Madrid y tampoco llegó a tiempo para Roma. Todo parecía apuntar a que iba a estar en Roland Garros, pero finalmente no se ha podido recuperar de sus molestias.
A la ausencia de Nishikori es la más notable, aunque la de Mardy Fish, no deja de ser la más llamativa. Fish, lleva una temporada de ex jugador. Ha jugado sólo 13 partidos y su balance es de 7-6. Nada que ver con un Top 10. Ni con un Top 20. Ni con un Top 30.
Fish parece en un momento de su carrera en la que no tiene muy claro hacia donde orientar su futuro. El norteamericano no encuentra la motivación necesaria y ha decidido estar más cerca de su familia, más alejado de los entrenamientos y desde luego, fuera del circuito y lo que supone estar lejos de su familia, en Europa y jugando los torneos al otro lado del Atlántico. Cuando el circuito pasa por Estados Unidos, se dejará ver, pero más allá, es probable que sólo venga a jugar Wimbledon y los Juegos Olímpicos. La excusa: Fatiga. Mental, claro.

