Federer tiene varios objetivos prioritarios esta temporada. Uno de ellos era la conquista de la Copa Davis. Una vez derrotado por Isner en la arcilla de Friburgo, unida a la derrota en el primer punto de Wawrinka ante Fish y más tarde en el doble ante Bryan y Fish, Roger ha hecho un cambio de mentalidad muy importante. Ahora su idea es recuperar el número 1. Para ello va a tener que mejorar sus prestaciones del año pasado en el núcleo duro de la temporada, en los torneos de Indian Wells y Miami, pero también y sobre todo sus prestaciones en la tierra batida de Madrid, Roma y Roland Garros así como los cuartos de final que obtuvo en Wimbledon. Mejorar significa desbancar a los jugadores que están por delante de él. Y eso significa derrotar a Nadal y Djokovic. No está encontrando oposición en el resto del circuito, pero ahora tiene que dar un paso adelante. Ganar en primera persona a sus predecesores en el ranking. Un par de semanas más en el número 1 le daría la opción de ser el jugador con más tiempo con ese estatus de todos los tiempos, superando a Pete Sampras.
Indian Wells, el principio de todo
En el desierto de California, históricamente se han producido las grandes noticias que iban a anticipar el futuro. Para Nole, aunque ya había anunciado su calidad con los títulos de Canadá y Miami en 2007, su salto definitivo a la élite, en 2008, fue con la consecución de Indian Wells. Rafa Nadal se presentó al mundo en sus primeros choques contra Roger Federer en este torneo y ahora, es el momento de Roger para dar un paso adelante.
Para el suizo, poder anotarse Indian Wells es mucho más que un nuevo Masters 1000 en su carrera. Para Federer, es la gran oportunidad para presentar su candidatura, firme y seria al número 1 del mundo. Para esto va a tener que ganar mucho ante Djokovic. Sin embargo, la temporada ofrece buenas sensaciones para Roger.
Centrado y con mucha fe en su juego está a un gran nivel. La competencia le ha dado un punto más para motivarse y competir. Federer está viviendo una segunda juventud y parece que podría volver a pelear por los grandes objetivos. El número 1 siempre tiene valor, pero recuperarlo en un momento del tenis mundial donde Andy Murray, (a quien tumbó con comodidad en Dubai), presenta una alternativa descomunal de poder y donde Novak Djokovic y Rafael Nadal son dos números 1 que en otro momento de la historia no perderían su condición contra nadie. Sin embargo, el triunvirato, (apartando de la lucha por el máximo escalón en el panorama internacional a Murray), va para largo y presenta una temporada muy emocionante. Un gran Federer, competitivo y superior a Nole o a Rafa, y dominante con todos, es una auténtica delicia.
La sumisión de Del Potro
La oposición es feroz, pero sus datos son impresionantes. A Del Potro, otro hombre que está postergado al anonimato y a una posición mundial muy retrasada con respecto a su talento, le ha endosado cuatro derrotas consecutivas en 2012. Es el único que ha conseguido derrotarle desde que al inicio de temporada y, “calentando”, Baghdatis lo hiciera en Sydney.
Domina a todos sus rivales con una autoridad pasmosa. Su dominio sobre el juego del argentino es total. No le deja respirar. Del Potro no encuentra solución en sus golpes para atacar a un Federer que desarticula sus ataques con una solvencia y facilidad inhumana. Su juego plano no tiene otro argumento. Así que uno de los jugadores más peligrosos del circuito para cualquier otro jugador y que podría ser un aliado suyo en caso de ir por otras partes de cuadros de torneos grandes que no la suya.
Para Federer hay dos obstáculos hacia el número 1. No más. Y muchos jugadores que "incordian" a los demás, a él no le hacen daño. Está en condiciones de volver.
El ataque ha comenzado.

