Las ruedas de prensa previas a los grandes torneos están resultando en 2012 de lo más interesante. Si en el Open de Australia Nadal y Federer tuvieron un encontronazo antes de verse las caras en las semifinales en Melbourne precisamente en un cruce de declaraciones poco afortunadas, Roger no ha esperado mucho más para decir cuatro verdades que suenan en el circuito pero que nadie se atreve en poner en solfa sobre algunos comportamientos de Nadal en las pistas. El precedente lo marcó Rafa con aquel; "Estoy en desacuerdo con Roger con lo que dice del calendario. Lo ha dicho por quedar como un gentleman". A tal acción tal reacción. Ayer, el suizo, preguntado por algunas de las estrategias de juego de Nadal, dejó dos perlas para el recuerdo, aviso a navegantes; "No entiendo cómo puede ser que un juez de silla no amoneste ni una vez a Nadal en un partido de cuatro horas por pérdida de tiempo entre punto y punto". La crítica, obviamente, no es para quien infringe la norma, sino para quien lo permite, (el juez de silla). Pero no todo quedó ahí. A continuación se pronunció sobre el estilo de juego de su rival; "No sé si la afición se siente frustrada de ver cinco puntos que duran cinco minutos. No se pueden perder aficionados por esto", manifestó Roger.
La previa; Australia
La relación entre Roger Federer y Rafael Nadal no se ha deteriorado en los últimos meses, (al menos, oficialemente, así transciende). Sin embargo, es públicamente conocido que dos amigos no tienen porque coincidir en todos sus puntos de vista o sus opiniones. Y desde luego, no tiene porque gustarte la forma de competir de tu rival, por muy amigo tuyo que sea, o que digas que sea.
La ATP ha vivido una época de mucha tranquilidad donde la cordilidad y las buenas formas han presidido las grandes rivalidades. También es conocido algún pique que tiene poco de deportivo dentro de las pistas, pero son los menos. En cambio, Nadal, que está siendo uno de los principales motores reaccionario contra la ITF, la ATP y algunos de los grande estamentos del tenis, comienza a tener respuesta desde la otra gran cúpula del tenis. En este caso su siempre rival y casi siempre gran amigo, Roger Federer.
El ajuste del calendario y llamativas quejas de Nadal al respecto, por ejemplo, de la sede de la final de la ATP World Tour Finals, (la antes conocida como Copa de Maestros o Masters), están comenzando a tener réplicas en otras facetas que pueden llegar a molestar a rivales de Rafa en las pistas, a los aficionados o a la misma ATP...
Rafa manifestó en Australia que las declaraciones de Roger apoyando el calendario y la teoría de que los tenistas son unos privilegiados, no las compartía y apuntilló con la frase; "Lo ha dicho por quedar como un gentleman". A continuación ambos aparecieron dándose abrazos y explicando que no pasa nada y "quítame allá esas pajas".
Las denuncias de Roger
Sin embargo, a Federer no le falta ninguna razón en sus dos principales protestas en la rueda de prensa de ayer, que reproducimos aquí entera;
Las principales denuncias hacia el juego de Nadal se basaron en su forma de jugar y en lo largo que se puede hacer un partido con Rafa, tanto en el transcurso de los puntos como, y sobre todo, entre punto y punto.
"No entiendo como a lo largo de un partido de cuatro horas con Nadal nunca recibe una amonestación por pérdida de tiempo". La frase es profunda y sencilla, pero merece una reflexión larga y al margen. La regla está para todo el mundo igual, pero con Rafa, no sólo se mira para otro lado sino que, parece muy asumido dentro del estamento arbitral, que hay que tolerar cualquier demora por ser quien es. Es comprensible que después de peloteos tan intensos Rafa busque aire con sus estratagemas que forman parte de una táctica y una estrategia bien trabajada a lo largo de muchos años. La toalla a una esquina, se seca, coge todas las pelotas que hay cerca de él, se va desembarazando de las que menos le gustan, las bota mil y una vez, se acomoda... otra vez se vuelve a acomodar y entonces se dispone a sacar.
Para Nadal no suele haber ni un "warning" que es una de las armas que tiene el Juez de Silla para impedir el "normal transcurso del partido". Es parte de su estilo de juego, pero roza la legalidad cuando no la viola. Se puede comprender cierta permisividad en puntos muy determinados o puntuales, (valga la redundancia), pero está fuera de cualquier reglamento que se convierta en costumbre.
La críticad de Roger está muy bien enfocada sobre los jueces de silla. Ahora falta ver que pasaría si, a lo largo de Indian Wells, Rafa recibiera algún "warning". ¿Cómo respondería el balear o si le van a permitir a Nadal, después de estas declaraciones y sobre todo contra Federer, sus largos paseos y devaneos entre punto y punto? Un poco de presión, nunca viene mal.
Pero si no había bastante con esto, Roger urgó más en la herida y lo hizo extensible al juego durante el transcurso de los puntos del propio Rafa. "No sé si la afición se sienten frustrada de ver cinco puntos que duran cinco minutos. No se pueden perder aficionados por esto".
Federer, que entiende de una forma más plana, rápida y divertida para el público que la larga preparación de los puntos como lo hace Rafa, juzga la necesidad de tomar cartas en el asunto si, realmente, muchos aficionados van a perder su ilusión por el tenis o van a dejar de seguir este deporte. Es una reflexión que ya habíamos lanzado en Puntodebreak, al respecto de cómo acortar los partidos de tenis.
La pregunta sigue en el aire e Indian Wells arranca con polémica y mucho interés. El ganador de Rotterdam y Dubai comienza apretando desde el fondo de la pista y más allá, desde la rueda de prensa.
La rueda de prensa de Nadal; accidentada
Y es que ya se veía venir. Nadal, que intervino cronológicamente antes que Roger tuvo una rueda de prensa realmente atípica. Para empezar, compareció ante los medios de comunicación sin ningún identificativo de la marca que le paga, (Nike), por primera vez en muchísimo tiempo. Con una camiseta de algodón sin marca aparente, dio su comparecencia pública durante más de 15 minutos. Y por otra parte, tuvo un nuevo percance con su móvil. No cesó de sonarle en toda la rueda de prensa e incomodó e interrumpió a los profesionales allí presentes en todo el torneo. Un mal gesto.

