Después de una exhibición así, pocas cosas se pueden descubrir. Que Carlos Alcaraz es muy bueno ya lo sabíamos, lo que no esperábamos es que fuera a tumbar a Oscar Otte en 90 minutos en la tercera ronda de Wimbledon. Incluso el entrenador del alemán, Peter Moraing, quedó maravillado del talento del murciano. Así lo expresó horas después en declaraciones recogidas por L'Equipe.
"No hace falta ser un experto en tenis para darse cuenta que este joven es el futuro del tenis. Al ver sus partidos contra Struff y Griekspoor sentí que era bueno, pero hoy estuvo fenomenal. Ha sido como un trueno. Es cierto que a Oscar le llevó un poco más de tiempo adaptarse, pero es que Carlos tiene todas las armas posibles. Saca fuerte, se mueve increíble, tira passings, resta genial, hoy apenas falló un par de devoluciones con el revés. Es demasiado bueno", confesó.

