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Un ciclón llamado Alcaraz asola Wimbledon
El joven murciano cuaja un partido esplendoroso ante Otte y se presentará en la segunda semana de Wimbledon 2022 repleto de confianza.
La magia es inherente al contexto, a la superficie, a los rivales. Carlos Alcaraz posee ese aura especial que solo unos pocos privilegiados en el mundo del deporte son capaces de demostrar con recurrencia y está dispuesto a hacer gala de ella en Wimbledon 2022. El inicio titubeante y sufrido que tuvo en un torneo al que llegaba con ciertas dudas, ha tornado ya en una confianza por las nubes al mostrar un nivel de juego brillante, que no solo le ha permitido ganar tres encuentros, sino también el corazón de los aficionados presentes en el All England Lawn Tennis Club. El murciano dejó sin argumentos a un Oscar Otte que llegaba en el mejor momento de su carrera, pero que se vio sin argumentos con los que contrarrestar el caudal inagotable de tenis que se le vino encima. El resultado fue de 6-3 6-1 y 6-2 en favor de Carlitos.
El primer juego marcó de forma evidente lo que se avecinaba. Por muy especialista que sea y ostente un juego tremendamente peligroso, Otte vio confirmadas sus sospechas más pesimistas: su tenis iba a ser un mero placebo frente al de Carlos. Si el español está inspirado no hay prácticamente nadie que pueda hacerle frente, algo que se puso de manifiesto desde el arranque de la primera manga. Salió pletórico Alcaraz, sabiendo que el tiempo de sufrimiento ha dado paso ya al del disfrute. Y vaya si disfrutó y, sobre todo, hizo las delicias de todo amante de este deporte. Los peloteos caían de su lado por abrasión, jugando a una velocidad de bola inasumible para su rival, que intentaba jugar muy directo y subir a la red para cortar el ritmo.
Alcaraz terminó con 37 golpes ganadores y 8 errores no forzados
No había manera. El murciano no quiso hacer ni la más mínima concesión y en el tramo inicial del segundo set incrementó aún más su intensidad de piernas. Auspiciado por la confianza que le dio adquirir ventaja en el marcador, Carlos voló por la pista, consiguió passings de todos los gustos y colores y, sobre todo, mostraba una clarividencia al resto desesperante para su rival. Solo podía confiar en ganas sus turnos al servicio y esperar que escampara el temporal el bueno de Otte, pero no se dio ninguno de esos dos escenarios. La exhibición continuó por todo lo alto y daba la sensación de que el resultado era lo de menos y que hasta el propio Oscar disfrutaba del nivel de tenis de su rival, o al menos, alucinaba con él.
No se dejó ir, a pesar de todo, el tenista alemán. Y eso que perdió su servicio a las primeras de cambio en el tercer parcial, lo cual despejaba la sospecha de una eventual relación por parte del español. La única fuente de puntos para Oscar Otte llegaba con su servicio, pero parecía imposible que pudiera hacer daño desde el resto a un Carlitos muy concentrado. Eludió algún atisbo de escaramuza de su contrincante y cerró el partido con una sensación de poderío absoluta. Segunda semana de Wimbledon 2022, siendo el tercer Grand Slam en el que lo consigue, y sensacion de que se pueden avecinar emociones fuertes. Carlos Alcaraz mira con ilusión lo que está por venir.