La rusa disputará su tercera final de WTA 1000, marcando un increíble récord de precocidad... sobre el que no quiere saber ni escuchar absolutamente nada.
La rusa disputará su tercera final de WTA 1000, marcando un increíble récord de precocidad... sobre el que no quiere saber ni escuchar absolutamente nada.
La joven rusa reflexiona en Madrid sobre cómo está madurando y aprendiendo a gestionar sus emociones dentro y fuera de la pista, así como las vicisitudes en el circuito.